LITURGIA DE LAS HORAS
Himnos
TIEMPO DE ADVIENTO
Hasta el 16 de Diciembre
VISPERAS
Jesucristo,
Palabra del Padre
¡Marana tha! ¡Ven,
Señor, Jesús!
OFICIO
DE LECTURA
Mirad
las estrellas fulgentes brillar
LAUDES
De
luz nueva se viste la tierra
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
Ruega por nosotros,
Madre de la Iglesia.
TIEMPO DE ADVIENTO
Desde el 17 de Diciembre
VISPERAS
Alegría
de nieve
Ven,
ven, Señor, no tardes
OFICIO
DE LECTURA
La pena que la tierra
soportaba,
LAUDES
Ya
muy cercano, Emmanuel
¡Cielos,
lloved vuestra justicia!
TIEMPO DE NAVIDAD:
Hasta la solemnidad de la Epifanía
VISPERAS
Te
diré mi amor, Rey mío
OFICIO
DE LECTURA
Ver a Dios en la criatura,
LAUDES
Entonad
los aires con voz celestial
25 de Diciembre:
NATIVIDAD DEL SEÑOR
Vísperas
Hoy
grande gozo en el cielo
OFICIO
DE LECTURA
No
la debemos dormir
De un Dios que se encarnó
LAUDES
Hermanos,
Dios ha nacido
LA SAGRADA FAMILIA
LAUDES
Mirad
qué aposentadores
VISPERAS
Temblando
estaba de frío
26 de DICIEMBRE: SAN
ESTEBAN
VISPERAS
Norabuena
vengáis al mundo
27 de Diciembre: SAN
JUAN EVANGELISTA
VISPERAS
Blanco
lirio, florecido
Día 29 de Diciembre, V
dentro de la Octava de Navidad
LAUDES
Eres
niño y has amor
VISPERAS
El
mal se destierra
30 de Diciembre: Día
VI dentro de la Octava de Navidad
LAUDES
Decid
a la noche clara
VISPERAS
Sobre
la noche reina
1 de Enero: Octava de Navidad. Santa María
Madre de Dios
VISPERAS
Señor
Jesús, el hombre en este suelo
OFICIO
DE LECTURA
Lucero
del alba
Desde la solemnidad de
la Epifanía
VISPERAS
Confiada
mira la luz dorada
OFICIO DE LECTURA
Ayer,
en leve centella,
LAUDES
Reyes
que venís por ellas
Domingo
después del 6 de Enero: EL BAUTISMO DEL SEÑOR
VISPERAS
Mas ¿por qué se ha de
lavar
OFICIO
DE LECTURA
Una
voz se levanta en el llano:
LAUDES
A
la orilla del Jordán,
TIEMPO DE CUARESMA: Hasta
el Sábado de la V semana
VISPERAS
Te
damos gracias, Señor,
Libra mis ojos de la
muerte;
¿Para
qué los timbres de sangre y nobleza?
OFICIO DE LECTURA
Llorando los pecados
Dame tu mano, María
LAUDES
Este es el día del
Señor.
En tierra extraña
peregrinos
HORA INTERMEDIA
Pastor,
que con tus silbos amorosos
MIERCOLES
DE CENIZA
Recuerde el alma dormida
SEMANA SANTA
VISPERAS
Victoria,
tú reinarás.
LAUDES
Jesús
de María, Cordero Santo,
HORA INTERMEDIA
No me mueve, mi Dios,
para quererte
DOMINGO DE RAMOS EN LA
PASION DEL SEÑOR
VISPERAS
¿Quién
es éste que viene, recién atardecido,
LAUDES
El
pueblo que fue cautivo
SANTO TRIDUO PASCUAL
DE LA MUERTE Y
RESURECCION DEL SEÑOR
JUEVES SANTO DE LA
CENA DEL SEÑOR
VISPERAS
¡Memorial
de la muerte del Señor
VIERNES SANTO
LAUDES
¡Oh
Cruz fiel, árbol único en nobleza!
TIEMPO PASCUAL,
HASTA LA SOLEMNIDAD DE
LA ASCENSION DEL SEÑOR
VISPERAS
Nuestra Pascua inmolada,
aleluya
Quédate
con nosotros,
¿Qué
ves en la noche, dinos centinela?
Porque
anochece ya
OFICIO DE LECTURA
¡Cristo
ha resucitado!
La
bella flor que en el suelo
LAUDES
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
¡Alegría!,
¡Alegría!, ¡Alegría!
Cristo,
alegría del mundo,
La
noche y el alba, con su estrella fiel,
LA ASCENSION DEL SEÑOR
VISPERAS
¿Y
dejas, Pastor santo
LAUDES
No; yo no dejo la
tierra.
VISPERAS
Ven,
Espíritu divino,
OFICIO DE LECTURA
¡Oh
llama de amor viva,
LAUDES
El
mundo brilla de alegría.
TIEMPO LA ORDINARIO:
LA SANTISIMA TRINIDAD
VISPERAS
¡Dios
mío, Trinidad a quien adoro!,
OFICIO DE LECTURA
Qué
bien sé yo la fonte que mana y corre,
LAUDES
El Dios uno y trino,
CORPUS CHRISTI
VISPERAS
Cantemos
al Amor de los amores
Que la lengua humana
cante este misterio: (Pange Lingua)
OFICIO DE LECTURA
De
rodillas, Señor ante el sagrario
LAUDES
Altar
de Dios: el centro de la vida
Oveja
perdida, ven
EL SAGRADO CORAZON DE
JESUS
VISPERAS
Mi
Cristo, tú no tienes
OFICIO DE LECTURA
Por
la lanza en su costado
LAUDES
Hoy,
para rondar la puerta
JESUCRISTO, REY DEL
UNIVERSO
VISPERAS
Oh Príncipe absoluto de
los siglos
LAUDES
Oh
Jesucristo, Redentor de todos
HIMNOS DE DIVERSAS
HORAS
OFICIO DE LECTURA
A
Tí, oh Dios, te alabamos (TE DEUM)
HORA INTERMEDIA
Tu
poder multiplica la eficacia del hombre
El
trabajo, Señor, de cada día
Te
está cantando el martillo
Alfarero del hombre, mano trabajadora
Este
mundo del hombre, en que el se afana
Cuando
la luz del día está en su cumbre
Fundamento
de todo lo que existe
Fuerza
tenaz, firmeza de las cosas
Se
cubrieron de luto los montes a la hora de nona.
COMPLETAS
Cuando
la luz del sol es ya poniente
Gracias, porque al fin
del día
Nos
cubren las tinieblas
De la vida en la arena
Tiembla
el frío de los astros
Tras
las cimas más altas
Como el niño que no sabe
dormirse
Antes de cerrar los ojos
LAUDES
Es domingo; una luz
nueva
Mis ojos, mis pobres
ojos
En
esta luz del nuevo día
Buenos días, Señor, a ti
el primero
Comienzan
los relojes
Así:
te necesito de carne y hueso.
Gracias, Señor, por la aurora
Somos
el pueblo de la Pascua
Hoy que sé que mi vida
es un desierto
Porque,
Señor, yo te he visto
Estate, Señor, conmigo
siempre, sin jamás partirte
Por
el dolor creyente que brota del pecado
Padre
nuestro, padre de todos
Llenando
el mundo, el sol abre
Señor,
el día empieza
Siempre
es hora de la gracia
Autor
del cielo y el suelo
La
noche, el caos, el terror
Al
filo de los gallos, viene la aurora
En
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Crece
la luz bajo tu hermosa mano
Señor
de nuestras horas, Origen, Padre, Dueño,
Omipotente, altísimo,
bondadoso Señor
¡Nacidos
de la luz!, ¡Hijos del día!
Bello
es el rostro de la luz, abierto
A
nuestros corazones la hora del Espíritu ha llegado
Nada
te turbe
No
es lo que está roto, no
Sólo
desde el amor la libertad germina
El
trabajo nos urge
Ando
por mi camino, pasajero
Otra
vez -te conozco- me has llamado
¿Qué tengo yo, que mi
amistad procuras?
A
la gloria de Dios se alzan las torres,
Dame,
Señor, la firme voluntad
VISPERAS
Como
una ofrenda de la tarde,
Hora
de la tarde
Amo,
Señor, tus sendas, y me es suave la carga
Este es el tiempo en que
llegas
En
esta tarde, Cristo del Calvario
¡Luz
que te entregas!
Nos
dijeron de noche que estabas muerto
Ahora
que la noche es tan pura
La
noche no interrumpe tu historia con el hombre.
Padre:
has de oír
Tras
el temor opaco de las lágrimas
El
dolor extendido por tu cuerpo
Acuérdate
de Jesucristo
Muchas
veces, Señor, Señor, a la hora décima
Estoy,
Señor, en la ribera sola
Ignorando
mi vida
No
sé de dónde brota la tristeza que tengo.
Cuando
la muerte sea vencida
Y
dijo el Señor Dios en el principio:
Atardece,
anochece, el alma cesa
PROPIO DE LOS SANTOS
25 de Enero
LA CONVERSION DE SAN PABLO
OFICIO
DE LECTURA
Si
derribado caíste
LAUDES
¿Cómo
has logrado, Señor, este cambio nunca visto:
VISPERAS
Con
presunción del bélico soldado
2 de Febrero
LA PRESENTACION DEL SEÑOR
OFICIO
DE LECTURA
En
el templo entra María
LAUDES
Iglesia
santa, esposa bella
VISPERAS
De
una Virgen hermosa
11 de Febrero
Nuestra Señora de Lourdes
LAUDES
La
pureza es en ti, Virgen del Gave
22 de Febrero
La Cátedra del Apóstol San Pedro
LAUDES
Cristo te llama, Pedro,
y tú le sigues
VISPERAS
Tu barca de pescador
19 de Marzo
San José, esposo de la Virgen María
VISPERAS
Porque
fue varón justo
LAUDES
El
alba mensajera del sol de alegre brillo
25 de Marzo
LA ANUNCIACION DEL SEÑOR
VISPERAS
Dios
te salve, anunciación
OFICIO
DE LECTURA
¡Oh
virginal doncella
26 de Abril
SAN ISIDORO
LAUDES
Y VISPERAS
Padre
y maestro espiritual
31 de Mayo
La Visitación de la Virgen María
LAUDES
Y VISPERAS
Y
salte el pequeño Juan
Jueves después de Pentecostés
Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote
OFICIO
DE LECTURA
A
ti, Jesús, te alaban las naciones
LAUDES
Cantan
tu gloria, Cristo Sacerdote
VISPERAS
A
Ti, sumo y eterno Sacerdote
24 de Junio
La Natividad de San Juan Bautista
VISPERAS
Profeta
de soledades
OFICIO DE LECTURA
Pastor
que, sin ser pastor
LAUDES
Niño
que, antes de nacer
29 de Junio
San Pedro y san Pablo, apóstoles
VISPERAS
La
eterna luz que alumbra el santo triunfo
OFICIO
DE LECTURA
Pedro,
roca; Pablo, espada.
LAUDES
Cuando
el gallo, tres veces
II
VISPERAS
San
Pedro y san Pablo, unidos
16 de Julio
Nuestra Señora del Carmen
LAUDES
¿Quién
eres tú, mujer, que, aunque rendida
22 de Julio
Santa María Magdalena
LAUDES
Al
levantarse la aurora
VISPERAS
¿Qué
viste en el huerto?
25 de Julio
SANTIAGO, APOSTOL PATRONO DE ESPAÑA
VISPERAS
Pues
que siempre tan amado fuiste de nuestro Señor
OFICIO
DE LECTURA
Santo
adalid, patrón de las Españas
LAUDES
Camino de Compostela
6 de Agosto
LA TRANSFIGURACION DEL SEÑOR
LAUDES
Transfigúrame, Señor,
transfigúrame.
VISPERAS
Véante
mis ojos, dulce Jesús bueno
15 de Agosto
LA ASUNCION DE LA VIRGEN MARIA
VISPERAS
Albricias,
Señora
OFICIO
DE LECTURA
Todo
es recuerdo en el amor
LAUDES
¿A
dónde va, cuando se va, la llama?
II
VISPERAS
Al
cielo vais, Señora
8 de Septiembre
LA NATIVIDAD DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA
OFICIO
DE LECTURA
Niña
de Dios, por nuestro bien nacida
LAUDES
Hoy
nace una clara estrella
VISPERAS
Canten
hoy, pues nacéis vos
14 de Septiembre
LA EXALTACION DE LA SANTA CRUZ
OFICIO
DE LECTURA Y LAUDES
¡Oh
cruz fiel, árbol único en nobleza!
VISPERAS
En la cruz está la vida
y el consuelo
15 de Septiembre
NUESTRA SEÑORA, LA VIRGEN DE LOS DOLORES
OFICIO
DE LECTURA
Ve,
de la cruz pendiente
LAUDES
La Madre piadosa estaba
VISPERAS
¡Ay
dolor, dolor, dolor
29 de Septiembre
SANTOS ARCANGELES MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL
OFICIO
DE LECTURA, LAUDES Y VISPERAS
Miguel,
Gabriel, Rafael
2 de Octubre
SANTOS ANGELES CUSTODIOS
OFICIO
DE LECTURA, LAUDES Y VISPERAS
Angel
santo de la guarda
4 de Octubre
San Francisco de Asís
Señor, haz de mí un
instrumento de tu paz.
5 de Octubre
TEMPORAS DE ACCION DE GRACIAS Y DE PETICION
LAUDES
Gracias,
Señor, por esta agua que llega
NUESTRA SEÑORA, LA VIRGEN DEL ROSARIO
LAUDES Y
VISPERAS
REZAR EL SANTO ROSARIO
Rezar el santo Rosario
TIEMPO DE ADVIENTO
Hasta el 16 de Diciembre
VISPERAS
Jesucristo, Palabra del
Padre
Jesucristo,
Palabra del Padre,
luz
eterna de todo creyente:
ven
y escucha la súplica ardiente,
ven,
Señor, porque ya se hace tarde.
Cuando
el mundo dormía en tinieblas,
en
tu amor tú quisiste ayudarlo
y
trajiste, viniendo a la tierra,
esa
vida que puede salvarlo.
Ya
madura la historia en promesas,
sólo
anhela tu pronto regreso;
si
el silencio madura la espera,
el
amor no soporta el silencio.
Con
María, la Iglesia te aguarda
con
anhelos de esposa y de Madre,
y
reúne a sus hijos en vela,
para
juntos poder esperarte.
Cuando
vengas, Señor, en tu gloria,
que
podamos salir a tu encuentro
y a
tu lado vivamos por siempre,
dando
gracias al Padre en el reino. Amén.
¡Marana tha!
¡Ven, Señor, Jesús!
Yo
soy la Raíz y el Hijo de David,
la
Estrella radiante de la mañana.
El
Espíritu y la Esposa dicen: "¡Ven, Señor!"
Quien
lo oiga, diga: "¡Ven, Señor!"
Quien
tenga sed, que venga; quien lo desee,
que
tome el don del agua de la vida.
Sí,
yo vengo pronto.
¡Amén!
¡Ven, Señor, Jesús!
OFICIO DE
LECTURA
Mirad las estrellas
fulgentes brillar
Mirad
las estrellas fulgentes brillar,
sus
luces anuncian que Dios ahí está,
la
noche en silencio, la noche en su paz,
murmura
esperanzas cumpliéndose ya.
Los
ángeles santos, que vienen y van,
preparan
caminos por donde vendrá
el
Hijo del Padre, el Verbo eternal,
al
mundo del hombre en carne mortal.
Abrid
vuestras puertas, ciudades de paz,
que
el Rey de la gloria ya pronto vendrá;
abrid
corazones, hermanos, cantad
que
vuestra esperanza cumplida será.
Los
justos sabían que el hambre de Dios
vendría
a colmarla el Dios del Amor,
su
Vida es su vida, su Amor es su amor
serían
un día su gracia y su don.
Ven
pronto, Mesías, ven pronto, Señor,
los
hombres hermanos esperan tu voz,
tu
luz, tu mirada, tu vida, tu amor.
Ven
pronto, Mesías, sé Dios Salvador. Amén.
LAUDES
De luz nueva se viste
la tierra
De
luz nueva se viste la tierra,
porque
el Sol que del cielo ha venido
en
el seno feliz de la Virgen
de
su carne se ha revestido.
El
amor hizo nuevas cosas,
el
Espíritu ha descendido
y
la sombra del que es poderoso
en
la Virgen su luz ha encendido.
Ya
la tierra reclama su fruto
y
de bodas se anuncia alegría,
el
Señor que en los cielos moraba
se
hizo carne en la Virgen María.
Gloria
a Dios, el Señor poderoso,
a
su Hijo y Espíritu Santo,
que
en su gracia y su amor nos bendijo
y a
su reino nos ha destinado. Amén.
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.
Ven, Señor, a libertarnos,
ven tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.
El rocío de los cielos
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.
Te esperamos anhelantes
y sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.
Consolaos y alegraos,
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
él es nuestra salvación.
Ruega por nosotros,
Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros,
Madre de la Iglesia.
Virgen del Adviento,
esperanza nuestra,
de Jesús la aurora,
del cielo la puerta.
Madre de los hombres,
de la mar estrella,
llévanos a Cristo,
danos sus promesas.
Eres, Virgen Madre,
la de gracia llena,
del Señor la esclava,
del mundo la reina.
Alza nuestros ojos
hacia tu belleza,
guía nuestros pasos
a la vida eterna.
TIEMPO DE ADVIENTO Desde
el 17 de Diciembre
VISPERAS
Alegría de nieve
Alegría
de nieve
por
los caminos.
Todo
espera la gracia
del
Bien Nacido.
En
desgracia los hombres,
dura
la tierra.
Cuanta
más nieve cae,
más
cielo cerca.
La
tierra tan dormida
ya
se despierta.
Y
hasta el hombre más muerto
se
despereza.
Ya
los montes se allanan
y
las colinas,
y
el corazón del hombre
vuelve
a la vida. Amén.
Ven, ven, Señor, no
tardes
Ven,
ven, Señor, no tardes.
Ven,
ven, que te esperamos.
Ven,
ven, Señor, no tardes,
ven
pronto, Señor.
El
mundo muere de frío,
el
alma perdió el calor,
los
hombres no son hermanos,
el
mundo no tiene amor.
Envuelto
en sombría noche,
el
mundo, sin paz, no ve;
buscando
va una esperanza,
buscando,
Señor, tu fe.
Al
mundo le falta vida,
al
mundo le falta luz,
al
mundo le falta el cielo,
al
mundo le faltas tú.
OFICIO DE
LECTURA
La pena que la tierra
soportaba,
La pena que la tierra soportaba,
a causa del pecado, se ha trocado
en canto que brota jubiloso,
en labios de María pronunciado.
El sí de las promesas ha llegado,
la alianza se cumple, poderosa,
el Verbo eterno de los cielos
con nuestra débil carne se desposa.
Misterio que sólo la fe alcanza,
María es nuevo templo de la gloria,
rocío matinal, nube que pasa,
luz nueva en presencia misteriosa.
A Dios sea la gloria eternamente,
y al Hijo suyo amado, Jesucristo,
que quiso nacer para nosotros
y darnos su Espíritu divino. Amén.
LAUDES
Ya muy cercano,
Emmanuel
Ya
muy cercano, Emmanuel,
hoy
te presiente Israel,
que
en triste exilio vive ahora
y
redención de ti implora.
Ven
ya, del cielo resplandor,
Sabiduría
del Señor,
pues
con tu luz, que el mundo ansía,
nos
llegará nueva alegría.
Llegando
estás, Dios y Señor,
del
Sinaí legislador,
que
la ley santa promulgaste
y
tu poder allí mostraste.
Ven,
Vara santa de Jesé,
contigo
el pueblo a lo que fue
volver
espera, pues aún gime
bajo
el cruel yugo que lo oprime.
Ven,
Llave de David, que al fin
el
cielo abriste al hombre ruín
que
hoy puede andar libre su vía,
con
la esperanza del gran día.
Aurora
tú eres que, al nacer,
nos
trae nuevo amanecer,
y,
con tu luz, vive esperanza
el
corazón del hombre alcanza.
Rey
de la gloria, tu poder
al
enemigo ha de vencer,
y,
al ayudar nuestra flaqueza,
se
manifiesta tu grandeza. Amén.
¡Cielos, lloved vuestra
justicia!
¡Cielos,
lloved vuestra justicia!
¡Abrete,
tierra!
¡Haz
germinar al Salvador!
Oh
Señor, Pastor de la casa de Israel,
que
conduces a tu pueblo,
ven
a rescatarnos por el poder de tu brazo.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
Oh
Sabiduría, salida de la boca del Padre,
anunciada
por profetas,
ven
a enseñarnos el camino de la salvación.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
Hijo
de David, estandarte de los pueblos y los reyes,
a
quien clama el mundo entero,
ven
a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
Llave
de David y Cetro de la casa de Israel,
tú
que reinas sobre el mundo,
ven
a libertar a los que en tinieblas te esperan.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
Oh
Sol naciente, esplendor de la luz eterna
y
sol de justicia,
ven
a iluminar a los que yacen de sombras de muerte.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
Rey
de las naciones y Piedra angular de la Iglesia,
tú
que unes a los pueblos,
ven
a libertar a los hombres que has creado.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
Oh
Emmanuel,
nuestro
rey, salvador de las naciones,
esperanza
de los pueblos,
ven
a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven
pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!
TIEMPO DE NAVIDAD:
Hasta la solemnidad de la Epifanía
VISPERAS
Te diré mi amor, Rey
mío
Te
diré mi amor, Rey mío,
en
la quietud de la tarde,
cuando
se cierran los ojos
y
los corazones se abren.
Te
diré mi amor, Rey mío,
con
una mirada suave,
te
lo diré contemplando
tu
cuerpo que en pajas yace.
Te
diré mi amor, Rey mío,
adorándote
en la carne,
te
lo diré con mis besos,
quizá
con gotas de sangre.
Te
diré mi amor, Rey mío,
con
los hombres y los ángeles,
con
el aliento del cielo
que
espiran los animales.
Te
diré mi amor, Rey mío,
con
el amor de tu Madre,
con
los labios de tu Esposa
y
con la fe de tus mártires.
Te
diré mi amor, Rey mío,
¡oh
Dios del amor más grande!
¡Bendito
en la Trinidad,
que
has venido a nuestro valle! Amén.
OFICIO DE
LECTURA
Ver a Dios en la
criatura,
Ver a Dios en la criatura,
ver a Dios hecho mortal
y ver en humano portal
la celestial hermosura.
¡Gran merced y gran ventura
a quien verlo mereció!
¡Quién lo viera y fuera yo!
Ver llorar a la alegría,
ver tan pobre a la riqueza,
ver tan baja a la grandeza
y ver que Dios lo quería.
¡Gran merced fue en aquel día
la que el hombre recibió!
¡Quién lo viera y fuera yo!
Poner paz en tanta guerra,
calor donde hay tanto frío,
ser de todos lo que es mío,
plantar un cielo en la
tierra.
¡Qué misión de escalofrío
la que Dios nos confió!
¡Quién lo hiciera y fuera yo.
Amén.
LAUDES
Entonad los aires con
voz celestial
Entonad
los aires
con
voz celestial:
"Dios
niño ha nacido
pobre
en un portal".
Anúnciale
el ángel
la
nueva al pastor,
que
niño ha nacido
nuestro
Salvador.
Adoran
pastores
en
sombras al Sol,
que
niño ha nacido,
de
una Virgen, Dios.
Haciéndose
hombre,
al
hombre salvó.
Un
niño ha nacido,
ha
nacido Dios. Amén.
25 de Diciembre:
NATIVIDAD DEL SEÑOR
Vísperas
Hoy grande gozo en el
cielo
Hoy
grande gozo en el cielo
todos
hacen,
porque
en un barrio del suelo
nace
Dios.
¡Qué
gran gozo y alegría
tengo
yo!
Mas
no nace solamente
en
Belén,
nace
donde hay un caliente
corazón.
¡Qué
gran gozo y alegría
tengo
yo!
Nace
en mí, nace en cualquiera
si
hay amor;
nace
donde hay verdadera
comprensión.
¡Qué
gran gozo y alegría
tengo
yo!
OFICIO DE
LECTURA
No la debemos dormir
No
la debemos dormir
la
noche santa,
no
la debemos dormir.
La
Virgen a solas piensa
qué
hará
cuando
al Rey de luz inmensa
parirá,
si
de su divina esencia
temblará,
o
qué le podrá decir.
No
la debemos dormir
la
noche santa,
no
la debemos dormir. Amén.
De un Dios que se
encarnó
De
un Dios que se encarnó muestra el misterio
la
luz de Navidad.
Comienza
hoy Jesús, tu nuevo imperio
de
amor y de verdad.
El
Padre eterno te engendró en su mente
desde
la eternidad,
y
antes que el mundo, ya eternamente,
fue
tu natividad.
La
plenitud del tiempo está cumplida;
rocío
bienhechor
baja
del cielo, trae nueva vida
al
mundo pecador.
¡Oh
santa noche! Hoy Cristo nacía
en
mísero portal;
Hijo
de Dios, recibe de María
la
carne del mortal.
Señor
Jesús, el hombre en este suelo
cantar
quiere tu amor,
y,
junto con los ángeles del cielo,
te
ofrece su loor.
Este
Jesús en brazos de María
es
nuestra redención;
cielos
y tierra con su abrazo unía
de
paz y de perdón.
Tú
eres el Rey de Paz, de ti recibe
su
luz el porvenir;
Angel
del gran Consejo, por ti vive
cuando
llega a existir.
A
ti, Señor, y al Padre la alabanza,
y
de ambos al Amor.
Contigo
al mundo llega la esperanza;
a
ti gloria y honor. Amén.
LAUDES
Hermanos, Dios ha
nacido
Hermanos,
Dios ha nacido
sobre
un pesebre. Aleluya.
Hermanos,
cantad conmigo:
"Gloria
a Dios en las alturas"
Desde
su cielo ha traído
mi
alas hasta su cuna.
Hermanos,
cantad conmigo:
"Gloria
a Dios en las alturas".
Hoy
mueren todos los odios
y
renacen las ternuras.
Hermanos,
cantad conmigo:
"Gloria
a Dios en las alturas".
El
corazón más perdido
ya
sabe que alguien le busca.
Hermanos,
cantad conmigo:
"Gloria
a Dios en las alturas".
El
cielo ya no está solo
la
tierra ya no está a oscuras.
Hermanos,
cantad conmigo:
"Gloria
a Dios en las alturas".
LA SAGRADA FAMILIA
LAUDES
Mirad qué aposentadores
Mirad
qué aposentadores
tuvo
la divina cámara:
verdín
por tapicerías
y
por cortinajes zarzas.
Pobre,
desnudo, sin fuego,
quien
fuegos nos abasta,
está
aquí el Niño. Un pesebre
de
humildes bestias por cama.
Ved,
puro Amor, que sois fuego
y
estáis sobre un haz de pajas.
La
Virgen, llanto en los ojos:
a
incendio tal, tales aguas.
José,
que goza y que gime
agridulces
de naranja,
riéndose
ya ha quedado
dormido
bajo su capa. Amén.
VISPERAS
Temblando estaba de
frío
Temblando
estaba de frío
el
mayor fuego del cielo,
y
el que hizo el tiempo mismo
sujeto
al rigor del tiempo.
Su
virgen Madre le mira,
ya
llorando, ya riendo,
que
como en su espejo en el Niño,
hace
los mismos efectos.
No
lejos el casto esposo
mirándole
está encogido,
y
de los ojos atentos
llueve
al revés de las nubes,
porque
llora sobre el cielo. Amén.
26 de DICIEMBRE: SAN
ESTEBAN
VISPERAS
Norabuena vengáis al
mundo
Norabuena
vengáis al mundo,
niño
de perlas,
que
sin vuestra vista
no
hay hora buena.
Niño
de jazmines,
rosas
y azucenas,
niño
de la niña
después
del más bella,
que
tan buenos años,
que
tan buenas nuevas,
que
tan buenos días
ha
dado a la tierra;
parabién
merece,
parabienes
tenga,
aunque
tantos bienes
como
Dios posea.
Mientras
os tardasteis,
dulce
gloria nuestra,
estábamos
todos
llenos
de mil penas;
más,
ya que vinisteis,
y a
la tierra alegra
ver
que su esperanza
cumplida
en vos sea,
digan
los pastores,
respondan
las sierras,
pues
hombre os adoran
y
Dios os contemplan:
Norabuena
vengáis al mundo,
niño
de perlas,
que
sin vuestra vista
no
hay hora buena. Amén.
27 de Diciembre: SAN
JUAN EVANGELISTA
VISPERAS
Blanco lirio, florecido
Blanco lirio, florecido,
la noche de Navidad,
en la cumbre del Calvario,
¡cómo te deshojarán!
El niño Jesús
lloraba, lloraba,
lo han circuncidado
y su sangre mana.
Canciones del cielo
María le canta
y, mientras lo arrulla,
lo baña en sus lágrimas.
Niñito, no llores.
Madre, el llanto acalla,
que por esta sangre
llega la esperanza,
que por este llanto
comienza la gracia,
que por esta muerte
renacen las almas.
Día 29 de Diciembre, V
dentro de la Octava de Navidad
LAUDES
Eres niño y has amor
Eres niño y has amor:
¿qué farás cuando mayor?
Pues en tu natividad
te quema la caridad,
en tu varonil edad,
¿quién sufrirá su calor?
Eres niño y has amor:
¿qué farás cuando mayor?
Será tan vivo su fuego
que, con importuno ruego,
para salvar el mundo ciego
te dará mortal dolor.
Eres niño y has amor:
¿qué farás cuando mayor?
Arderá tanto tu gana
que por la natura humana
querrás pagar su manzana
con muerte de malhechor.
Eres niño y has amor:
¿qué farás cuando mayor?
¡Oh amor, digno de espanto!
Pues que en este niño santo
has de pregonarte tanto,
cantemos a su loor:
Eres niño y has amor:
¿qué farás cuando mayor?
VISPERAS
El mal se destierra
El
mal se destierra,
ya
vino el consuelo:
Dios
está en la tierra,
ya
la tierra es cielo.
Ya
el mundo es trasunto
del
eterno bien,
pues
está en Belén
todo
el cielo junto.
Ya
no habrá más guerra
entre
cielo y suelo:
Dios
está en la tierra,
ya
la tierra es cielo.
Ya
baja a ser hombre
porque
subáis vos,
ya
están hombre y Dios
en
un solo hombre.
Ya
muere el recelo
y
el llanto se cierra:
Dios
está en la tierra,
ya
la tierra es cielo.
Ya
el hombre no tiene
sueños
de grandeza,
porque
el Dios que viene
viene
en la pobreza.
Ya
nadie se encierra
en
su propio miedo:
Dios
está en la tierra,
ya
la tierra es cielo. Amén.
30 de
Diciembre: Día VI dentro de la Octava de Navidad
LAUDES
DECID A LA NOCHE CLARA
Decid
a la noche clara
tome
en sus manos el arpa,
y
salmos de David cante,
cante
con la Virgen santa.
Angeles
del cielo vienen,
de
luz son las bellas alas,
y
un canto divino traen
para
estas nupcias sagradas.
Y,
al amanecer, las aves
y
el alba que se levanta,
con
silbos del universo
cantadle
vuestra alabanza.
Del
Padre eterno nacido,
nace
en carne la Palabra,
con
nosotros vida y muerte,
y
una muerte ensangrentada.
Al
Hijo de Dios cantemos,
¡Ay,
gracia desenfrenada!
Ni
los cielos sospecharon
que
el mismo Dios se encarnara.
¡Oh
gracia para adorar,
que
nunca cupo más alta!
Tú,
para hacernos divinos,
humano
a nosotros bajas.
Cantad,
criaturas todas,
que
todas estáis salvadas,
y
con la boca quedaos
al
Padre diciendo: "¡Gracias!" Amén.
VISPERAS
sobre la noche reina
Sobre
la noche reina
la
luz de tu esplendor;
en
medio del silencio,
el
eco de tu voz.
Huyó
de nuestra carne
la
densa oscuridad;
florece
la luz nueva
de
tu inmortalidad.
Nos
ha nacido un niño,
un
hijo se nos dió;
hoy
brilla la esperanza
de
nuestra salvación. Amén.
1 de Enero: Octava de Navidad. Santa María
Madre de Dios
VISPERAS
SEÑOR JESUS, EL HOMBRE
EN ESTE SUELO
Señor
Jesús, el hombre en este suelo
cantar
quiere tu amor,
y,
junto con los ángeles del cielo,
te
ofrece su loor.
Este
Jesús en brazos de María
es
nuestra redención;
cielos
y tierra con su abrazo unía
de
paz y de perdón.
Tú
eres el Rey de paz, de tí recibe
su
luz el porvenir;
Angel
del gran Consejo, por ti vive
cuánto
llega a existir.
A
ti, Señor, y al Padre la alabanza,
y
de ambos al Amor.
Contigo
al mundo llega la esperanza;
a
tí gloria y honor. Amén.
OFICIO DE
LECTURA
LUCERO DEL ALBA
Lucero
del alba,
luz
de mi alma,
Santa
María.
Virgen
y Madre,
hija
del Padre,
Santa
María.
Flor
del Espíritu,
Madre
del Hijo,
Santa
María.
Amor
maternal
del
Cristo total,
Santa
María. Amén.
Desde la solemnidad de
la Epifanía
VISPERAS
CONFIADA MIRA LA LUZ
DORADA
Confiada
mira la luz dorada
que
a tí hoy llega, Jerusalén:
de
tu Mesías ve la alborada
sobre
Belén.
El
mundo todo ve hoy gozoso
la
luz divina sobre Israel;
la
estrella muestra al prodigioso
rey
Emmanuel.
Ya
los tres magos, desde el Oriente,
la
estrella viendo, van de ella en pos;
dan
sus primicias de amor ferviente
al
niño Dios.
Ofrenda
de oro que es Rey declara,
incienso
ofrece a Dios su olor,
predice
mirra muerte preclara,
pasión,
dolor.
La
voz del Padre, Cristo, te llama
su
predilecto, sobre el Jordán.
Dios
en los hombres hoy te proclaman
valiente
Juan.
Virtud
divina resplandecía
del
que del agua vino sacó,
cuando
el anuncio de Eucaristía
Caná
bebió.
A
darte gloria, Señor, invita
la
luz que al hombre viniste a dar,
luz
que nos trae gloria infinita
de
amor sin par. Amén.
OFICIO DE
LECTURA
AYER, EN LEVE CENTELLA
Ayer,
en leve centella,
te
vió Moisés sobre el monte;
hoy
no basta el horizonte
para
contener tu estrella.
Los
magos preguntan; y ella
de
un Dios infante responde
que
en duras pajas se acuesta
y
más se nos manifiesta
cuando
más hondo se esconde. Amén.
LAUDES
REYES QUE VENIS POR
ELLAS
Reyes
que venís por ellas,
no
busquéis estrellas ya,
porque
donde el sol está
no
tienen luz las estrellas.
Mirando
sus luces bellas,
no
sigáis la vuestra ya,
porque
donde el sol está
no
tienen luz las estrellas.
Aquí
parad, que aquí está
quien
luz a los cielos da:
Dios
es el puerto más cierto,
si
habéis hallado puerto
no
busquéis estrellas ya.
No
busquéis la estrella ahora:
que
su luz ha oscurecido
este
Sol recién nacido
en
esta Virgen Aurora.
Ya
no hallaréis luz en ellas,
el
Niño os alumbra ya,
porque
donde el sol está
no
tienen luz las estrellas.
Aunque
eclipsarse pretende,
no
reparéis en su llanto,
porque
nunca llueve tanto
como
cuando el sol se enciende.
Aquellas
lágrimas bellas
la
estrella oscurecen ya,
porque
donde el sol está
no
tienen luz las estrellas. Amén.
Domingo
después del 6 de Enero: EL BAUTISMO DEL SEÑOR
VISPERAS
MAS ¿POR QUÉ SE HA DE
LAVAR?
Mas ¿por qué se ha de lavar
el Autor de la limpieza?
Porque el Bautismo hoy empieza
y él lo quiere inaugurar.
Juan es gracia y tiene tantas,
que confiesa el mundo de él
que hombre no nació mayor
ni delante, ni después.
Y, para que hubiera alguno
mayor que él, fue menester
que viniera a hacerse hombre
la Palabra que Dios es.
Esta Palabra hecha carne
que ahora Juan tiene a sus pies,
esperando que la lave
sin haber hecho por qué.
Y se rompe todo el cielo,
y entre las nubes se ve
una paloma que viene
a posarse sobre él.
Y se oye la voz del Padre
que grita: "Tratadlo bien;
mi hijo querido es".
Y así Juan, al mismo tiempo,
vió a Dios en personas tres,
voz y paloma en los cielos,
y al Verbo eterno a sus pies. Amén.
OFICIO DE
LECTURA
UNA VOZ SE LEVANTA EN
EL LLANO
Una
voz se levanta en el llano:
"Convertíos
y haced penitencia";
el
Señor se sumerge en las aguas
para
darnos la vida por ellas.
En
Caná manifiesta su gloria
con
el cambio del agua en el vino,
esperando
la hora fijada
en
que habrá de explicar este signo.
Escuchando
tu voz, Padre amado,
veneramos
a tu único Hijo,
Sobre
el cual el Espíritu Santo
descendió
para ser tu testigo. Amén.
LAUDES
A LA ORILLA DEL JORDAN
A la
orilla del Jordán,
descalza
el alma y los pies,
bajan
buscando pureza
doce
tribus de Israel.
Piensan
que a la puerta está
el
Mesías del Señor
y
que, par recibirlo,
gran
limpieza es menester.
Bajan
hombres y mujeres,
pobres
y ricos también,
y
Juan sobre todos ellos
derrama
el agua y la fe.
Mas
¿por qué se ha de lavar
el
Autor de la limpieza?
Porque
el bautismo hoy empieza,
y
él lo quiere inaugurar. Amén.
TIEMPO DE CUARESMA: Hasta
el Sábado de la V semana
VISPERAS
te damos gracias, señor
Te
damos gracias, Señor,
porque
has depuesto la ira
y
has detenido ante el pueblo
la
mano que lo castiga.
Tú
eres el Dios que nos salva,
la
luz que nos ilumina,
la
mano que nos sostiene
y
el techo que nos cobija.
Y
sacaremos con gozo
del
manantial de la Vida
las
aguas que dan al hombre
la
fuerza que resucita.
Entonces
proclamaremos:
"¡Cantadle
con alegría!
¡El
nombre de Dios es grande;
su
caridad, infinita!
¡Que
alabe al Señor la tierra!
Contadle
sus maravillas.
¡Qué
grande, en medio del pueblo,
el
Dios que nos justifica!". Amén.
LIBRA MIS OJOS DE LA
MUERTE
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Que yo comprenda, Señor mío,
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede
desentendidamente frío.
Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!)
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo.
¿PARA QUÉ LOS TIMBRES
DE SANGRE Y NOBLEZA?
¿Para
qué los timbres de sangre y nobleza?
Nunca
los blasones
fueron
lenitivo para la tristeza
de
nuestras pasiones.
¡No
me des coronas, Señor, de grandeza!
¿Altivez?
¿Honores? Torres ilusorias
que
el tiempo derrumba.
Es
coronamiento de todas las glorias
un
rincón de tumba.
¡No
me des siquiera coronas mortuorias!
No
pido el laurel que nimba al talento,
ni
las voluptuosas
guirnaldas
de lujo y alborozamiento.
¡Ni
mirtos ni rosas!
¡No
me des coronas que se lleva el viento!
Yo
quiero la joya de penas divinas
que
rasga las sienes.
Es
para las almas que tú predestinas.
Sólo
tú la tienes.
¡Si
me das coronas, dámelas de espinas! Amén.
OFICIO DE
LECTURA
llorando los pecados
Llorando los pecados
tu pueblo está, Señor.
Vuélvenos tu mirada
y danos el perdón.
Seguiremos tus pasos,
camino de la cruz,
subiendo hasta la cumbre
de la Pascua de luz.
La Cuaresma es combate;
las armas: oración,
limosnas y vigilias
por el Reino de Dios.
"Convertid vuestra vida,
volved a vuestro Dios,
y volveré a vosotros",
esto dice el Señor.
Tus palabras de vida
nos llevan hacia ti,
los días cuaresmales
nos
las hacen sentir. Amén.
dame tu mano, María
Dame tu mano, María,
la de las tocas moradas;
clávame tus siete espadas
en esta carne baldía.
Quiero ir contigo en la impía
tarde negra y amarilla.
Aquí, en mi torpe mejilla,
quiero ver si se retrata
esa lividez de plata,
esa lágrima que brilla.
Déjame que te restañe
ese llanto cristalino
y a la vera del camino
permite que te acompaña.
Deja que en lágrimas bañe
la orla negra de tu manto
a los pies del árbol santo,
donde tu fruto se mustia.
Capitana de la angustia:
no quiero que sufras tanto.
Qué lejos, Madre, la cuna
y tus gozos de Belén:
"No, mi Niño, no. No hay quien
de mis brazos te desuna".
Y rayos tibios de luna,
entre las pajas de miel,
le acariciaban la piel
sin despertarle. ¡Qué larga
es la distancia y qué amarga
de Jesús muerto a Emmanuel!
¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel,
desde el marco del dintel,
te saludó: "Ave, María"?
Virgen ya de la agonía,
tu Hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario.
Para ir al monte Calvario,
cítame en Getsemaní.
A ti, doncella graciosa,
hoy maestra de dolores,
playa de los pecadores,
nido en que el alma reposa,
a ti ofrezco, pulcra rosa,
las jornadas de esta vía.
A ti, Madre, a quien quería
cumplir mi humilde promesa.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María. Amén.
LAUDES
este es el dia del
señor
Este es el día del Señor.
Este es el tiempo de la misericordia.
Delante de tus ojos
ya no enrojeceremos
a causa del antiguo
pecado de tu pueblo.
Arrancarás de cuajo
el corazón soberbio
y harás un pueblo humilde
de corazón sincero.
En medio de las gentes
nos guardas como un resto
para cantar tus obras
y adelantar tu reino.
Seremos raza nueva
para los cielos nuevos;
sacerdotal estirpe,
según tu Primogénito.
Caerán los opresores
y exultarán los siervos;
los hijos del oprobio
serán tus herederos.
Señalarás entonces
el día del regreso
para los que comían
su pan en el destierro.
¡Exulten mis entrañas!
¡Alégrese mi pueblo!
Porque el Señor que es justo
revoca sus decretos:
La salvación se anuncia
donde acechó el infierno,
porque el Señor habita
en medio de su pueblo.
EN TIERRA EXTRAÑA PEREGRINOS
En tierra extraña peregrinos
con
esperanza caminamos,
que,
si arduos son nuestros caminos,
sabemos
bien a dónde vamos.
En
el desierto un alto hacemos,
es
el Señor quien nos convida,
aquí
comemos y bebemos
el
pan y el vino de la Vida.
Para
el camino se nos queda
entre
las manos, guiadora,
la
cruz, bordón, que es la vereda
y
es la bandera triunfadora.
Entre
el dolor y la alegría,
con
Cristo avanza en su andadura
un
hombre, un pobre que confía
y
busca la ciudad futura. Amén.
HORA
INTERMEDIA
PASTOR, QUE CON TUS
SILBOS AMOROSOS
Pastor,
que con tus silbos amorosos
me
despertaste del profundo sueño,
tú
me hiciste cayado de este leño
en
que tiendes los brazos poderosos.
Vuelve
los ojos a mi fe piadosos,
pues
te confieso por mi amor y dueño,
y
la palabra de seguir empeño
tus
dulces silbos y tus pies hermosos.
Oye,
Pastor, que por amores mueres,
no
te espante el rigor de mis pecados,
pues
tan amigo de rendidos eres,
espera,
pues, y escucha mis cuidados.
Pero
¿Cómo te digo que me esperes,
si
estás, para esperar, los pies clavados? Amén.
MIERCOLES
DE CENIZA
RECUERDE EL ALMA
DORMIDA
Recuerde
el alma dormida,
avive
el seso y despierte
contemplando
como
se pasa la vida,
como
se viene la muerte
tan
callando;
cuán
presto se va el placer,
como,
después de acordado,
da
dolor;
cómo,
a nuestro parecer,
cualquiera
tiempo pasado
fue
mejor.
Nuestras
vidas son los ríos
que
van a dar en el mar,
que
es el morir;
allí
van los señoríos
derechos
a se acabar
y
consumir;
allí
los ríos caudales,
allí
los otros medianos
y
más chicos;
y,
llegados, son iguales
los
que viven por sus manos
y
los ricos.
Este
mundo es el camino
para
el otro, que es morada
sin
pesar;
más
cumple tener buen tino
para
andar esta jornada
sin
errar.
Partimos
cuando nacemos,
andamos
mientras vivimos,
y
llegamos
al
tiempo que fenecemos;
así
que cuando morimos
descansamos.
Este
mundo bueno fue
si
bien usásemos de él
como
debemos,
porque,
según nuestra fe,
es
para ganar aquel
que
atendemos.
Aún
aquel Hijo de Dios,
para
subirnos al cielo,
descendió
a nacer
acá entre nos,
y a
vivir en este suelo
do
murió.
SEMANA SANTA
VISPERAS
VICTORIA, TU REINARAS
Victoria,
tú reinarás.
¡Oh
Cruz, tú nos salvarás!
El
Verbo en ti clavado, muriendo, nos rescató;
de
ti, madero santo, nos viene la redención.
Extiende
por el mundo tu reino de salvación.
¡Oh
Cruz fecunda, fuente de vida y bendición!
Impere
sobre el odio tu reino de caridad;
alcancen
las naciones el gozo de la unidad.
Aumenta
en nuestras almas tu reino de santidad;
el
río de la gracia apague la iniquidad.
La
gloria por los siglos a Cristo libertador,
su
cruz nos lleva al cielo, la tierra de promisión.
LAUDES
JESUS DE MARIA, CORDERO
SANTO
Jesús
de María,
Cordero
Santo,
pues
miro vuestra sangre,
mirad
mi llanto.
¿Cómo
estáis de esta suerte,
decid,
Cordero casto,
pues,
naciendo tan limpio,
de
sangre estáis manchado?
La
piel divina os quitan
las
sacrílegas manos,
no
digo de los hombres,
pues
fueron mis pecados.
Bien
sé, Pastor divino,
que
estáis subido en lo alto,
para
llamar con silbos
tan
perdido ganado.
Ya
os oigo, Pastor mío,
ya
voy a vuestro pasto,
pues
como vos os dais
ningún
pastor se ha dado.
¡Ay
de los que se visten
de
sedas y brocados,
estando
vos desnudo,
sólo
de sangre armado!
¡Ay
de aquellos que manchan
con
violencia sus manos,
los
que llenan su boca
con
injurias y agravios!
Nadie
tendrá disculpa
diciendo
que cerrado
halló
jamás el cielo,
si
el cielo va buscando.
Pues
vos, con tantas puertas
en
pies, mano y costado,
estáis
de puro abierto
casi
descuartizado.
¡Ay
si los clavos vuestros
llegaran
a mí tanto
que
clavaran al vuestro
mi
corazón ingrato!
¡Ay
si vuestra corona,
al
menos por un rato,
pasara
a mi cabeza
y
os diera algún descanso!
HORA
INTERMEDIA
NO ME MUEVE MI DIOS
PARA QUERERTE
No me mueve, mi Dios, para
quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor; muéveme
el verte
clavado en esa cruz y escarnecido;
muéveme el ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, al fin, tu amor, y
en tal manera,
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y, aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque
te quiere,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera. Amén.
DOMINGO DE RAMOS EN LA
PASION DEL SEÑOR
VISPERAS
¿QUIEN ES ESTE QUE
VIENE?
¿Quién
es éste que viene,
recién
atardecido,
cubierto
con su sangre
como
varón que pisa los racimos.
Este
es Cristo, el Señor,
convocado
a la muerte,
glorificado
en la resurrección.
¿Quién
es este que vuelve,
glorioso
y malherido,
y,
a precio de su muerte,
compra
la paz y libra a los cautivos.
Este
es Cristo, el Señor,
convocado
a la muerte,
glorificado
en la resurrección.
Se
durmió con los muertos,
y
reina entre los vivos;
no
le venció la fosa,
porque
el Señor sostuvo a su Elegido.
Este
es Cristo, el Señor,
convocado
a la muerte,
glorificado
en la resurrección.
Anunciad
a los pueblos
qué
habéis visto y oído;
aclamad
al que viene
como
la paz, bajo un clamor de olivos. Amén.
LAUDES
EL PUEBLO QUE FUE
CAUTIVO
El
pueblo que fue cautivo
y
que tu mano libera
no
encuentra mayor palmera
ni
abunda en mejor olivo.
Viene
con aire festivo
para
enramar tu victoria,
y
no te ha visto en su historia,
Dios
de Israel, más cercano:
Ni
tu poder más a mano
ni
más humilde tu gloria.
¡Gloria,
alabanza y honor!
Gritad:
"¡Hosanna!", y haceos
como
los niños hebreos
al
paso del Redentor.
¡Gloria
y honor
al
que viene en el nombre del Señor! Amén.
SANTO TRIDUO PASCUAL
DE LA MUERTE Y
RESURECCION DEL SEÑOR
JUEVES SANTO DE LA
CENA DEL SEÑOR
VISPERAS
MEMORIAL DE LA MUERTE
DEL SEÑOR
¡Memorial
de la muerte del Señor,
pan
vivo que a los hombres das la vida!
Da
a mi alma vivir sólo de ti,
y
tu dulce sabor gustarlo siempre.
Pelícano
piadoso, Jesucristo,
lava
mis manchas con tu sangre pura;
pues
una sola gota es suficiente
para
salvar al mundo del pecado.
¡Jesús,
a quien ahora veo oculto!
Te
pido que se cumpla lo que ansío:
qué,
mirándote al rostro cara a cara,
sea
dichoso viéndote en tu gloria. Amén.
PANGE LINGUA
Pange lingua, gloriosi
corporis mysterium,
sanguinisque pretiosi, quem in mundi pretium
fructus ventris generosi rex effudit gentium.
Nobis datus, nobis natus ex
intacta Virgine,
et in mundo conversatus sparso verbi semine,
sui moras incolatus miro clausit ordine.
In supremae nocte cenae
recumbens cum fratribus,
observata lege plene cibis in legalibus,
cibum turbae duodenae se dat suis manibus.
Verbum caro panem verbum
verbo carnem efficit
fitque sanguis Christi merum, et, si sensus deficit,
ad firmandum cor sincerum sola fides
sufficit.
VIERNES SANTO
LAUDES
¡OH CRUZ FIEL, ARBOL
UNICO EN NOBLEZA!
¡Oh
Cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás
el bosque dió mejor tributo
en
hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces
clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida
empieza
con
un peso tan dulce en su corteza!
Cantemos
la nobleza de esta guerra,
el
triunfo de la sangre y del madero;
y
un Redentor, que en trance de Cordero,
sacrificado
en cruz, salvó la tierra.
Dolido
mi Señor por el fracaso
de
Adán, que mordió muerte en la manzana,
otro
árbol señaló, de flor humana,
que
reparase el daño paso a paso.
Y
así dijo el Señor: "¡Vuelva la Vida,
y
que el Amor redima la condena!"
La
gracia está en el fondo de la pena,
y
la salud naciendo de la herida.
¡Oh
plenitud del tiempo consumado!
Del
seno de Dios Padre en que vivía,
ved
la Palabra entrando por María
en
el misterio mismo del pecado.
¿Quién
vió en más estrechez gloria más plena,
y a
Dios como el menor de los humanos?
Llorando
en el pesebre, pies y manos
le
faja una doncella nazarena.
En
plenitud de vida y de sendero,
dió
el paso hacia la muerte porque él quiso.
Mirad
de par en par el paraíso
abierto
por la fuerza de un Cordero.
Vinagre
y sed la boca, apenas gime;
y,
al golpe de los clavos y la lanza,
un
mar de sangre fluye, inunda, avanza
por
tierra, mar y cielo, y los redime.
Ablándate,
madero, tronco abrupto
de
duro corazón y fibra inerte;
doblégate
a este peso y esta muerte
que
cuelga de tus ramas como un fruto.
Tú,
solo entre los árboles, crecido
para
tender a Cristo en tu regazo;
tú,
el arca que nos salva; tú, el abrazo
de
Dios con los verdugos del Ungido.
Al
Dios de los designios de la historia,
que
es Padre, Hijo y Espíritu, alabanza;
al
que en la cruz devuelve la esperanza
de
toda salvación, honor y gloria. Amén.
TIEMPO PASCUAL,
HASTA LA SOLEMNIDAD DE
LA ASCENSION DEL SEÑOR
VISPERAS
NUESTRA PASCUA INMOLADA
Nuestra Pascua inmolada, aleluya,
es Cristo el Señor, aleluya, aleluya.
Pascua sagrada, ¡oh fiesta universal!,
el mundo renovado
canta un himno a su Señor.
Pascua sagrada, ¡victoria de la cruz!
La muerte, derrotada,
ha perdido su aguijón.
Pascua sagrada,
¡oh noche bautismal!
Del seno de las aguas
renacemos al Señor.
Pascua sagrada, ¡eterna novedad!
Dejad al hombre viejo,
revestíos del Señor.
Pascua sagrada. La sala del festín
se llena de invitados
que celebran al Señor.
Pascua sagrada, ¡Cantemos al Señor!
Vivamos la alegría
dada
a luz en el dolor.
QUÉDATE CON NOSOTROS
Quédate
con nosotros,
la
tarde está cayendo.
¿Cómo
te encontraremos
al
declinar el día,
si
tu camino no es nuestro camino?
Detente
con nosotros;
la
mesa está servida,
caliente
el pan y envejecido el vino.
¿Cómo
sabremos que eres
un
hombre entre los hombres,
si
no compartes nuestra mesa humilde?
Repártenos
tu cuerpo,
y
el gozo irá alejando
la
oscuridad que pesa sobre el hombre.
Vimos
romper el día
sobre
tu hermoso rostro,
y
al sol abrirse paso por tu frente.
Que
el viento de la noche
no
apague el fuego vivo
que
nos dejó tu paso en la mañana.
Arroja
en nuestras manos,
tendidas
en tu busca,
las
ascuas encendidas del Espíritu;
y
limpia, en lo más hondo
del
corazón del hombre,
tu
imagen empañada por la culpa.
¿qUÉ VES EN LA NOCHE,
DINOS CENTINELA?
¿Qué
ves en la noche,
dinos
centinela?
Dios
como un almendro
con
la flor despierta;
Dios
que nunca duerme
busca
quien no duerma,
y
entre las diez vírgenes
sólo
hay cinco en vela.
Gallos
vigilantes
que
la noche alertan.
Quien
negó tres veces
otras
tres confiesa,
y
pregona el llanto
lo
que el miedo niega.
Muerto
le bajaban
a
la tumba nueva.
Nunca
tan adentro
tuvo
al sol la tierra.
Daba
el monte gritos,
piedra
contra piedra.
Vi
los cielos nuevos
y
la tierra nueva.
Cristo
entre los vivos,
y
la muerte muerta.
Dios
en las criaturas,
¡y eran todas buenas!
PORQUE ANOCHECE YA
Porque
anochece ya,
porque
es tarde, Dios mío,
porque
temo perder
las
huellas del camino,
no
me dejes tan solo
y
quédate conmigo.
Porque
he sido rebelde
y
he buscado el peligro
y
escudriñé curioso
las
cumbres y el abismo,
perdóname,
Señor,
y
quédate conmigo.
Porque
ardo en sed de ti
y
en hambre de tu trigo,
ven,
siéntate a mi mesa,
bendice
el pan y el vino.
¡Qué
aprisa cae la tarde!
¡Quédate
al fin conmigo! Amén.
OFICIO DE
LECTURA
¡CRISTO HA RESUCITADO!
¡Cristo
ha resucitado!
¡Resucitemos
con él!
¡Aleluya,
aleluya!
Muerte
y Vida lucharon,
y
la muerte fue vencida.
¡Aleluya,
aleluya!
Es
el grano que muere
para
el triunfo de la espiga.
¡Aleluya,
aleluya!
Cristo
es nuestra esperanza
nuestra
paz y nuestra vida.
¡Aleluya,
aleluya!
Vivamos
vida nueva,
el
bautismo es nuestra Pascua.
¡Aleluya,
aleluya!
¡Cristo
ha resucitado!
¡Resucitemos
con él!
¡Aleluya,
aleluya! Amén.
LA BELLA FLOR
La
bella flor que en el suelo
plantada
se vió marchita
ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
De
tierra estuvo cubierto,
pero
no fructificó
del
todo, hasta que quedó
en
un árbol seco injerto.
Y,
aunque a los ojos del suelo
se
puso después marchita,
ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
Toda
es de flores la fiesta,
flores
de finos olores,
más
no se irá todo en flores,
porque
flor de fruto es ésta.
Y,
mientras su Iglesia grita
mendigando
algún consuelo,
ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
Que
nadie se sienta muerto
cuando
resucita Dios,
que,
si el barco llega al puerto,
llegamos
junto con vos.
Hoy
la cristiandad se quita
sus
vestiduras de duelo.
Ya
torna, ya resucita,
ya
su olor inunda el cielo.
LAUDES
OFREZCAN LOS CRISTIANOS
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.
Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.
Lucharon vida y muerte
en singular batalla
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.
¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?
A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,
los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!
Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.
Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.
Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en
tu victoria santa.
¡ALEGRIA!, ¡ALEGRIA!,
¡ALEGRIA!
¡Alegría!,
¡Alegría!, ¡Alegría!
La
muerte, en huida,
ya
va malherida.
Los
sepulcros se quedan desiertos.
Decid
a los muertos:
"¡Renace
la Vida,
y
la muerte ya va de vencida!"
Quien
le lloró muerto
lo
encontró en el huerto,
hortelano
de rosas y olivos.
Decid
a los vivos:
"¡Viole
jardinero
quien
le viera colgar del madero!"
Las
puertas selladas
hoy
son derribadas.
En
el cielo se canta victoria.
Gritadle
a la gloria
que
hoy son asaltadas
por
el hombre sus "muchas moradas".
CRISTO, ALEGRIA DEL
MUNDO
Cristo,
alegría
del mundo,
resplandor
de la gloria del Padre.
¡Bendita
la mañana
que
anuncia tu esplendor al universo!
En
el día primero,
tu
resurrección alegraba
el
corazón del Padre.
En
el día primero,
vió
que todas las cosas eran buenas
porque
participaban de tu gloria.
La
mañana celebra
tu
resurrección y se alegra
con
claridad de Pascua.
Se
levanta la tierra
como
un joven discípulo en tu busca,
sabiendo
que el sepulcro está vacío.
En
la clara mañana,
tu
sagrada luz se difunde
como
una gracia nueva.
Que
nosotros vivamos
como
hijos de luz y no pequemos
contra
la claridad de tu presencia.
LA NOCHE Y EL ALBA CON
SU ESTRELLA FIEL
La
noche y el alba, con su estrella fiel,
se
gozan con Cristo, Señor de Israel,
con
Cristo aliviado en el amanecer.
La
vida y la muerte luchándose están.
Oh,
qué maravilla de juego mortal,
Señor
Jesucristo, qué buen capitán.
En
él se redimen todos los pecados,
el
árbol caído devuelve su flor,
oh
santa mañana de resurrección.
Qué
gozo de tierra, de aire y de mar,
qué
muerte, qué vida,
qué fiel despertar,
qué gran romería de la cristiandad. .
LA ASCENSION DEL SEÑOR
VISPERAS
Y DEJAS, PASTOR SANTO
¿Y
dejas, Pastor santo,
tu
grey en este valle hondo, oscuro,
en
soledad y llanto;
y
tú, rompiendo el puro
aire,
te vas al inmortal seguro?
Los
antes bienhadados
y
los ahora tristes y afligidos,
a
tus pechos criados,
de
ti desposeídos,
¿a
dónde volverán ya sus sentidos?
¿Qué
mirarán los ojos
que
vieron de tu rostro la hermosura
que
no les sea enojos?
Quién
gustó tu dulzura.
¿Qué
no tendrá por llanto y amargura?
Y a
este mar turbado
¿quién
le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al
fiero viento, airado,
estando
tú encubierto?
¿Qué
norte guiará la nave al puerto?
Ay,
nube envidiosa
aún
de este breve gozo, ¿qué te quejas?
¿Dónde
vas presurosa?
¡Cuán
rica tú te alejas!
¡Cuán
pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas! Amén.
LAUDES
NO; YO NO DEJO LA
TIERRA
No; yo no dejo la tierra.
No; yo no olvido a los hombres.
Aquí, yo he dejado la guerra;
arriba, están vuestros nombres".
¿Qué hacéis mirando al cielo,
varones, sin alegría?
Lo que ahora parece un vuelo
ya es vuelta y es cercanía.
El gozo es mi testigo.
La paz, mi presencia viva,
que, al irme, se va conmigo
la cautividad cautiva.
El cielo ha comenzado.
Vosotros sois mi cosecha,
El padre ya os ha sentado
conmigo, a su derecha.
Partid frente a la aurora.
Salvad a todo el que crea.
Vosotros marcáis mi hora.
Comienza
vuestra tarea.
DESPUES DE LA
SOLEMNIDAD DE LA ASCENSION DEL SEÑOR
VISPERAS
VEN, ESPIRITU DIVINO
Ven,
Espíritu divino,
manda
tu luz desde el cielo.
Padre
amoroso del pobre;
don,
en tus dones espléndido;
luz
que penetra las almas;
fuente
del mayor consuelo.
Ven,
dulce huésped del alma,
descanso
de nuestro esfuerzo,
tregua
en el duro trabajo,
brisa
en las horas de fuego,
gozo
que enjuga las lágrimas
y
reconforta en los duelos.
Entra
hasta el fondo del alma,
divina
luz, y enriquécenos.
Mira
el vacío del hombre,
si
tú le faltas por dentro;
mira
el poder del pecado,
cuando
no envías tu aliento.
Riega
la tierra en sequía,
sana
el corazón enfermo,
lava
las manchas, infunde
calor
de vida en el hielo,
doma
el espíritu indómito,
guía
al que tuerce el sendero.
Reparte
tus siete dones,
según
la fe de tus siervos;
por
tu bondad y gracia,
dale
al esfuerzo su mérito;
salva
al que busca salvarse
y
danos tu gozo eterno. Amén.
OFICIO DE
LECTURA
¡OH LLAMA DE AMOR VIVA!
¡Oh
llama de amor viva,
que
tiernamente hieres
de
mi alma en el más profundo centro!;
pues
ya no eres esquiva,
acaba
ya, si quieres;
rompe
la tela de este dulce encuentro.
¡Oh
cauterio suave!
¡Oh
regalada llaga!
¡Oh
mano blanda! ¡Oh toque delicado!,
que
a vida eterna sabe
y
toda deuda paga;
matando,
muerte en vida la has trocado.
¡Oh
lámparas de fuego,
en
cuyos resplandores
las
profundas cavernas del sentido,
que
estaba oscuro y ciego,
con
extraños primores,
calor
y luz dan junto a su querido!
¡Cuán
manso y amoroso
recuerdas
en mi seno,
donde
secretamente solo moras,
y
en tu aspirar sabroso
de
bien y gloria lleno,
cuán
delicadamente me enamoras! Amén.
LAUDES
el mundo brilla de
alegria
El
mundo brilla de alegría.
Se
renueva la faz de la tierra.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
Esta
es la hora
en
que rompe el Espíritu
el
techo de la tierra,
y
una lengua de fuego innumerable
purifica,
renueva, enciende, alegra
las
entrañas del mundo.
Esta
es la fuerza
que
pone en pie a la Iglesia
en
medio de las plazas
y
levanta testigos en el pueblo,
para
hablar con palabras como espadas
delante
de los jueces.
Llama
profunda,
que
escrutas e iluminas
el
corazón del hombre:
restablece
la fe con tu noticia,
y
el amor ponga en vela la esperanza,
hasta
que el Señor vuelva.
TIEMPO LA ORDINARIO:
LA SANTISIMA TRINIDAD
VISPERAS
¡DIOS MIO, TRINIDAD A
QUIEN ADORO!
¡Dios
mío, Trinidad a quien adoro!,
la
Iglesia nos sumerge en tu misterio;
te
confesamos y te bendecimos,
Señor,
Dios nuestro.
Como
un río en el mar de tu grandeza,
el
tiempo desemboca en hoy eterno,
lo
pequeño se anega en lo infinito,
Señor,
Dios nuestro.
Oh
Palabra del Padre, te escuchamos:
Oh
Padre, mira el rostro de tu Verbo;
Oh
Espíritu de Amor, ven a nosotros;
Señor
Dios nuestro.
¡Dios
mío, Trinidad a quien adoro!
Haced
de nuestras almas vuestro cielo,
llevadnos
al hogar donde tú habitas,
Señor,
Dios nuestro.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu:
fuente
de gozo pleno y verdadero,
al
Creador del cielo y de la tierra,
Señor,
Dios nuestro. Amén.
OFICIO DE LECTURA
QUÉ BIEN SE YO LA FONTE
QUE MANA
Qué
bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque
es de noche.
Aquella
eterna fonte está escondida,
qué
bien sé yo do tiene su manida,
aunque
es de noche.
Su
origen no lo sé, pues no lo tiene,
mas
sé que todo origen de ella viene,
aunque
es de noche.
Sé
que no puede ser cosa tan bella
y
que cielos y tierra beben de ella
aunque
es de noche.
Bien
sé que suelo en ella no se halla,
y
que ninguno puede vadealla,
aunque
es de noche.
Su
claridad nunca es oscurecida,
y
sé que toda luz de ella es venida,
aunque
es de noche.
Sé
ser tan caudalosos sus corrientes,
qué
infiernos, cielos riegan, y las gentes,
aunque
es de noche.
El
corriente que nace de esta fuente,
bien
sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque
es de noche.
El
corriente que de estas dos procede
sé
que ninguna de ellas le precede,
aunque
es de noche.
Bien
sé que tres en sola una agua viva
residen,
y una de otra se deriva,
aunque
es de noche.
Aquella
eterna fonte está escondida
en
este vivo pan por darnos vida,
aunque
es de noche.
Aquí
se está llamando a las criaturas,
y
de esta agua se hartan, aunque a oscuras,
porque
es de noche.
Aquesta
viva fuente que deseo,
en
este pan de vida yo la veo,
aunque
es de noche.
LAUDES
EL DIOS UNO Y TRINO
El Dios uno y trino,
misterio de amor,
habita en los cielos
y en mi corazón.
Dios escondido en el misterio,
como la luz que apaga estrellas;
Dios que te ocultas a los sabios,
y a los pequeños te revelas.
No es soledad, es compañía.
es un hogar tu vida eterna,
es el amor que se desborda
de un mar inmenso sin riberas.
Padre de todos, siempre joven,
al Hijo amado eterno que engendras,
y el Santo Espíritu procede
como el Amor que a los dos sella.
Padre, en tu gracia y tu ternura,
la paz, el gozo y la belleza,
danos ser hijos en el Hijo
y
hermanos todos en tu Iglesia.
Al Padre, al Hijo y al Espíritu,
acorde melodía eterna,
honor y gloria por los siglos
canten los cielos y la tierra.
CORPUS CHRISTI
VISPERAS
CANTEMOS AL AMOR DE LOS
AMORES
Cantemos
al Amor de los amores,
cantemos
al Señor.
¡Dios
está aquí! Venid, adoradores;
adoremos
a Cristo Redentor.
¡Gloria
a Cristo Jesús! Cielos y tierra,
bendecid
al Señor.
¡Honor
y gloria a ti, Rey de la gloria;
amor
por siempre a ti, Dios del amor!
¡Oh
Luz de nuestras almas!
¡Oh
Rey de las victorias!
¡Oh
Vida de la vida
y
Amor de todo amor!
¡A
ti, Señor cantamos,
oh
Dios de nuestras glorias;
tu
nombre bendecimos,
oh
Cristo Redentor!
¿Quién
como tú, Dios nuestro?
Tú
reinas y tu imperas;
aquí
te siente el alma;
la
falta te adora aquí.
¡Señor
de los ejércitos,
bendice
tus banderas!
¡Amor
de los que triunfan,
condúcelos
a ti! Amén.
QUE LA LENGUA HUMANA
Que la lengua humana
cante este misterio:
la preciosa sangre
y el precioso cuerpo.
Quien nació de Virgen
Rey del universo,
por salvar al mundo,
dio su sangre en precio.
Se entregó a nosotros,
se nos dió naciendo
de una casta Virgen;
y, acabado el tiempo,
tras haber sembrado
la palabra al pueblo,
coronó su obra
con prodigio excelso.
Fue en la última cena
-ágape fraterno-,
tras comer la Pascua
según mandamiento,
con sus propias manos
repartió su cuerpo,
lo entregó a los Doce
para su alimento.
La palabra es carne
y hace carne y cuerpo
con palabra suya
lo que fue pan nuestro.
Hace sangre el vino,
y, aunque no entendemos,
basta fe, si existe
corazón sincero.
Adorad postrados
este Sacramento.
Cesa el viejo rito;
se establece el nuevo.
Dudan los sentidos
y el entendimiento:
que la fe no supla
con
asentimiento.
OFICIO DE
LECTURA
DE RODILLAS SEÑOR, ANTE
EL SAGRARIO
De
rodillas, Señor ante el sagrario,
que
guarda cuanto queda de amor y de unidad.
Venimos
con las flores de un deseo,
para
que nos las cambies en frutos de verdad.
Cristo
en todas las almas, y en el mundo la paz.
Cristo
en todas las almas, y en el mundo la paz.
Como
ciervos sedientos que van hacia la fuente,
vamos
hacia tu encuentro, sabiendo que vendrás;
porque
el que la busca es porque ya en la frente
lleva
un beso de paz, lleva un beso de paz.
Como
estás, mi Señor, en la custodia
igual
que la palmera que alegra el arenal,
queremos
que en el centro de la vida
reine
sobre las cosas tu ardiente caridad.
Cristo
en todas las almas, y en el mundo la paz.
Cristo
en todas las almas, y en el mundo la paz.
Amén
LAUDES
ALTAR DE DIOS: EL
CENTRO DE LA VIDA
Altar
de Dios: el centro de la vida
con
el Señor en medio de su pueblo,
mesa
del pan que a todos nos convida
a
reunirnos en un mundo nuevo.
Altar
de Dios: la fuente de aguas vivas
para
saciar la sed del universo:
"Que
todos sean uno" en Jesucristo,
la
oración del Señor, su testamento.
Pueblo
de Dios, escucha su palabra,
que
está el Señor presente entre los hombres;
pueblo
de Dios, camino de la patria,
convoca
a la unidad a las naciones.
Venid
a la asamblea, de Dios es la llamada,
que
nadie quede fuera, de todos es la casa.
Miembros
de Cristo fieles, y de su amor testigos,
pueblo
de Dios, de paz sediento y peregrino.
Pueblo
de Dios, escucha su palabra,
que
está el Señor presente entre los hombres;
pueblo
de Dios, camino de la patria,
convoca
a la unidad a las naciones.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Amén.
OVEJA PERDIDA, VEN
Oveja
perdida, ven
sobre
mis hombros, que hoy
no
sólo tu pastor soy,
sino
tu pasto también.
Por
descubrirte mejor
cuando
balabas perdida,
dejé
en un árbol la vida
donde
me subió el amor;
si
prenda quieres mayor,
mis
obras hoy te la den.
Pasto,
al fin, hoy tuyo hecho,
¿cuál
dará mayor asombro,
o
al traerte yo en el hombro
o
al traerme tú en el pecho?
Prenda
son de amor estrecho
que
aún los más ciegos las ven.
EL SAGRADO CORAZON DE
JESUS
VISPERAS
MI CRISTO
Mi
Cristo, tú no tienes
la
lóbrega mirada de la muerte.
Tus
ojos no se cierran:
son
agua limpia donde puedo verme.
Mi
Cristo, tú no puedes
cicatrizar
la llaga del costado:
un
corazón tras ella
noches
y días me estará esperando.
Mi
Cristo, tú conoces
la
intimidad oculta de mi vida.
Tú
sabes mis secretos:
te
los voy confesando día a día.
Mi
Cristo, tú aleteas
con
los brazos unidos al madero.
¡Oh
valor que convida
a
levantarse puro sobre el suelo!
Mi
Cristo, tú sonríes
cuando
te hieren, sordas, las espinas.
Si
mi cabeza hierve,
haz,
Señor, que te mire y te sonría.
Mi
Cristo, tú que esperas
mi
último beso darte ante la tumba.
También
mi joven beso
descansa
en ti de la incesante lucha. Amén.
OFICIO DE
LECTURA
POR LA LANZA EN SU
COSTADO
Por
la lanza en su costado
brotó
el río de pureza,
para
lavar la bajeza
a
que nos bajó el pecado.
Cristo,
herida y manantial,
tu
muerte nos da la vida,
gracia
de sangre nacida
en
tu fuente bautismal.
Sangre
y agua del abismo
de
un corazón en tormento:
un
Jordán de sacramento
nos
baña con el bautismo.
Y,
mientras dura la cruz
y
en ella el Crucificado,
bajará
de su costado
un
río de gracia y luz.
El
Padre nos da la vida,
el
Espíritu el amor,
y
Jesucristo, el Señor,
nos
da la gracia perdida. Amén.
LAUDES
HOY, PARA RONDAR LA
PUERTA
Hoy,
para rondar la puerta
de
vuestro santo costado,
Señor,
un alma ha llegado
de
amores de un muerto muerta.
Asomad
el corazón,
Cristo,
a esa dulce ventana,
oiréis
de mi voz humana
una
divina canción.
Muerto
estáis, por eso os pido
el
corazón descubierto
para
perdonar despierto,
para
castigar dormido.
Si
decís que está velando
cuando
vos estáis durmiendo,
¿quién
duda que estáis oyendo
a
quien os canta llorando?
Y,
aunque él se duerma, Señor,
el
amor vive despierto;
que
no es el amor al muerto,
¡vois
sois el muerto de amor!
Que,
si la lanza, mi Dios,
el
corazón pudo herir,
no
pudo el amor morir,
que
es tan vida como vos.
Anduve
de puerta en puerta
cuando
a vos no me atreví;
pero
en ninguna pedí
que
la hallase tan abierta.
Pues,
como abierto os he visto,
a
Dios quise entrar por vos:
que
nadie se atreve a Dios
sin
poner delante a Cristo.
Y
aún éste, lleno de heridas,
porque
sienta el Padre eterno
que
os cuestan, Cordero tierno,
tanta
sangre nuestras vidas.
Gloria
al Padre omnipotente,
gloria
al Hijo Redentor,
gloria
al Espíritu Santo:
tres
personas, sólo un Dios. Amén.
JESUCRISTO, REY DEL
UNIVERSO
VISPERAS
OH PRINCIPE ABSOLUTO DE
LOS SIGLOS
Oh Príncipe absoluto de los siglos,
oh Jesucristo, Rey de las naciones:
te confesamos árbitro supremo
de las mentes y de los corazones.
Oh Jesucristo, Príncipe pacífico,
somete a los espíritus rebeldes,
y haz que encuentren
rumbo los perdidos,
y que en un solo aprisco se congreguen.
Para eso pendes de una cruz sangrienta
y abres en ella tus divinos brazos;
para eso muestras en tu pecho herido
tu ardiente corazón atravesado.
Glorificado seas, Jesucristo,
que repartes los cetros de la tierra;
y que contigo y con tu eterno Padre
glorificado el Espíritu sea. Amén.
LAUDES
OH JESUCRISTO, REDENTOR
DE TODOS
Oh
Jesucristo, Redentor de todos,
que,
antes de que la luz resplandeciera,
naciste
de tu Padre soberano
con
gloria semejante a la paterna.
Tú
que eres luz y resplandor del Padre
y
perpetua esperanza de los hombres,
escucha
las palabras que tus siervos
elevan
hasta ti de todo el orbe.
La
tierra, el mar, el cielo y cuanto existe
bajo
la muchedumbre de sus astros
rinden
tributo con un canto nuevo
a
quien la nueva salvación nos trajo.
Y
nosotros, los hombres, los que fuimos
lavados
con tu sangre sacratísima,
celebramos
también, con nuestros cantos
y
nuestras alabanzas, tu venida.
Gloria
sea al divino Jesucristo,
que
nació de tan puro y casto seno,
y
gloria igual al Padre y al Espíritu
por
infinitos e infinitos tiempos. Amén.
HIMNOS DE DIVERSAS
HORAS
OFICIO DE
LECTURA
TE DEUM
A
Tí, oh Dios, te alabamos,
a
Tí, Señor, te reconocemos.
A
Tí, eterno Padre,
te
venera toda la creación.
Los
ángeles todos, los cielos
y
todas las potestades te honran.
Los
querubines y serafines
te
cantan sin cesar:
Santo,
Santo, Santo es el Señor,
Dios
del universo.
Los
cielos y la tierra
están
llenos de la majestad de tu gloria.
A
Tí te ensalza
el
glorioso coro de los apóstoles,
la
multitud admirable de los profetas,
el
blanco ejército de los mártires.
A
Tí la Iglesia santa,
extendida
por toda la tierra,
te
aclama:
Padre
de inmensa majestad,
Hijo
único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu
Santo, Defensor.
Tú
eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú
eres el Hijo único del Padre.
Tú,
para liberar al hombre,
aceptaste
la condición humana
sin
desdeñar el seno de la Virgen.
Tú,
rotas las cadenas de la muerte,
abriste
a los creyentes el reino del cielo.
Tú
te sientas a la derecha de Dios
en
la gloria del Padre.
Creemos
que un día
has
de venir como juez.
Te
rogamos, pues,
que
vengas en ayuda de tus siervos,
a
quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz
que en la gloria eterna
nos
asociemos a tus santos.
Salva
a tu pueblo, Señor,
y
bendice tu heredad.
Sé
su pastor
y
ensálzalo eternamente.
Día
tras día te bendecimos
y
alabamos tu nombre para siempre,
por
eternidad de eternidades.
Dígnate,
Señor, en este día
guardarnos
del pecado.
Ten
piedad de nosotros, Señor,
ten
piedad de nosotros.
Que
tu misericordia, Señor,
venga
sobre nosotros,
como
lo esperamos de Tí.
En
Tí, Señor, confié,
no
me veré defraudado para siempre.
HORA
INTERMEDIA
TU PODER MULTIPLICA LA
EFICACIA DEL HOMBRE
Tu
poder multiplica
la
eficacia del hombre,
y
crece cada día, entre sus manos,
la
obra de tus manos.
Nos
señalaste un trozo de la viña
y
nos dijiste: "Venid y trabajad".
Nos
mostraste una mesa vacía
y
nos dijiste: "Llenadla de pan".
Nos
presentaste un campo de batalla
y
nos dijiste: "Construid la paz".
Nos
sacaste al desierto con el alba
y
nos dijiste: "Levantad la ciudad".
Pusiste
una herramienta en nuestras manos
y