hace unos días, comentaba con un compañero, la actitud de ciertas personas, y le escuché una idea que inmediatamente, fue recibida por mi, con sumo grado, y que creo, merece ser escrita. Afirmaba: “El que tiene un cargo superior, de responsabilidad sobre alguien… cuando nos recibe en su despacho, en su oficina, es decir, de alguna manera estamos en su " terreno", decía este compañero mío,... " queremos que nos mire a los ojos… que se levante, se acerque a nosotros con un gesto amable, que nos abrace, nos llame por nuestro nombre… nos siente a su lado. Así nos ha "ganado", y nuestro corazón se ensancha. Esta actitud dice de quien nos ha recibido, que está seguro de sí mismo, sabe que no pierde nada por actuar con amabilidad, no tiene que demostrar su autoridad, su edad, su poder, o su valía" y puntualizaba... "Esta "seguridad" se aprende en un hogar estable, quemando etapas…viendo a los tuyos como obraron en situaciones parecidas... y hubo una referencia a la autoridad paternal "sana". El padre, que dispone de "poder", te hace sentirte amado". y seguía diciendo: "Cuando, por el contrario, entras a un despacho, una oficina, etc... y el "Jefe", el "superior" etc.. no te mira, sino que lo hace a la agenda donde aparece tu nombre, y se apresura a establecer las posiciones de uno y de otro, se "refugia" tras el despacho con temor quizá por perder "autoridad" o que se ponga en duda dicha autoridad... uno piensa enseguida…”!Qué peligroso¡... pues con tanto poder… con tanta autoridad... no es una persona segura de sí misma, y necesita demostrarlo, o al menos, salvaguardarla..." Pero hay sus excepciones...A veces te encuentras con hombres que llevan un gran peso en sus espaldas, puede tratarse de un hombre temperamental. Él Ve la verdad, pero esta rodeado, "le machacan", le agobian... viven con él, y a ti te ponen de mil colores. Además...un padre, no tiene porqué levantarse ante su Hijo. Sólo te espera... porque no sabe con quien se las tiene que ver...
Te duele.. sí... mas incluso, porque has empezado a quererle... de corazón...
"No dude, no necesitaba mostrar que era quien era ante mi. Puede confiar y sepa, una vez mas que, pese a lo que te han dicho de mí... creo en Dios, en la Iglesia, y en el hombre. El pan, el dinero, están por debajo de la fidelidad... de la adoración nunca traicionada.