Embajada al santísimo Cristo del Buen Acierto

 

Si el lenguaje de los sabios

no os puede ensalzar sin mengua

¿qué os dirá mi ruda lengua?

¿y qué os podrán decir mis labios?

 

Mas para hablarte hoy a ti

no necesito instrucción

pues me basta el corazón

de hija de Alfaz de! PÍ.

 

Yo en este pueblo nací

y aunque niña todavía

mi ser sacrificaría

mi vida y honor por ti.

 

Que tú nos quieres es cierto

pues renunciaste a Valencia

por ser de Alfaz tu clemencia

 ¡oh Cristo del Buen Acierto!

 

Valencia; ciudad mayor;

más rica; más opulenta;

pero a ti solo contenta

humilde y sincero amor,

 

Tú buscas los corazones

que ante tus plantas rendidos

se muestran agradecidos

cuando reciben tus dones,

 

Corazones que a ti lloran

pero que no desesperen

corazones qué en Ti esperen

siempre que tu gracia imploran.

 

y ese corazón de paz

que con anhelo buscaste

en Valencia lo encontraste

era de un hijo de Alfaz,

 

Un corazón os halló

corazón de Serafín

criado en este jardín

el corazón de Baldó.

 

Ferrandiz os poseía

Y en él último momento

concibió el feliz intento

que a Baldó os llevaría.

 

            Baldó no era bastante

para saciar vuestro amor

porque no sacia una flor

el corazón de un amante.

 

 

Baldó concibió quizá

o así se lo inspiró el cielo

que era tu mayor anhelo

llegar al pueblo de Alfaz.

 

Al Albir Alfaz entero

se dirigió a tu llegada

y te ofreció por morada

su corazón tan sincero.

 

A tu llegada, Señor,

te aclamó por Rey y Padre

y aseguró aunque no cuadre

que estaba loco de amor.

 

Loco estaba y loco está

por su Cristo y por su Dios

y hoy te prometo a una voz

que jamás te olvidará.

 

y aunque olvidarte quisiera

tus favores son testigos

y a tus falaces amigos

el pie detener pudiera.

 

El cólera morbo asiático

trocó a este pueblo en calvario

y a muchos nuestro vicario

les administró el viático.

 

Pero tu gracia no olvida

al que pide en este valle

saliste de calle en calle

dando la salud perdida.

 

Una horrorosa sequía

todo lo había abrasado

y Alfaz en ti confiado

a tu poder se acogía.

 

Refiere la tradición

que en radiante sol saliste

y la lluvia al pueblo diste

después de la procesión.

 

Tres que en nuestra mente están

en altar mar se encontraban

perecían, se ahogaban,

a causa de un huracán.

 

De almas agradecidas

hoy dicen a Alfas del PÍ

que se acogieron a ti

y les salvaste la vida.

 

 

 

 

 

El militar que a su casa

por el patrio amor renuncia

cuando viene nos anuncia

que es tu protección no escasa.

 

y el que postrado en el lecho

tu amparo y protección llama

ve que llega hasta su cama,

un suspiro de tu pecho.

 

y por no cansar ya más

 de ir relatando tus glorias

diré que son muy notorias

por todo el pueblo de Alfaz.

 

Por eso en el mundo entero

Alfaz tus glorias publica

y ante el mundo testifica

que eres padre verdadero.

 

Que sin distinción alguna

cuantos a tu amor se acogen

bien pronto el fruto recogen

de su oración oportuna.

 

Siguen así en este desierto

dándonos tu protección

míranos con compasión

¡oh Cristo del Buen Acierto!

 

y a los que del patrio hogar

viven lejos y apartados

dales bienes continuados

que ellos te sabrán pagar.

 

Triste del pueblo emigraron

por un pedazo de pan

bendíceles donde están

que de Ti no se olvidaron.

 

Bendíceles desde el cielo

como lo has hecho hasta ahora

y al pueblo que ante Ti llora

devuelve el ansiado consuelo.

 

Esperamos como cierto

tus glorias cantar contigo

y repetir a concierto

lo que, hoy dicen conmigo.

 

¡VIVA EL CRISTO DEL BUEN ACIERTO!

 

Gregorio Llorca Barceló