EL
JUBILEO
En
“Contarás siete semanas de años, siete veces siete años; de manera que
el tiempo de las siete semanas de años vendrá a sumar cuarenta y nueve años.
Entonces al séptimo mes, el diez del mes, harás resonar clamor de trompetas; en
el día de la expiación haréis resonar el cuerno por toda vuestra tierra.
Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra la liberación
para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su
propiedad, y cada uno volverá con su familia. Este año cincuenta será para
vosotros un jubileo; no sembraréis, ni segaréis los rebrotes, ni vendimiarás la
parra que ha quedado sin podar, porque es el jubileo, que será sagrado para
vosotros. Comeréis lo que el campo dé.”
Así, cada cincuenta años los
hebreos celebraban, por orden de Dios, el año jubilar. Era como un año especial
de descanso, por eso, remarca que “será
para vosotros un jubileo”, es decir, un año de gozo, un año de alegría muy
intenso porque se descansa, es dedica a Dios, a hacer el bien, a estar con la
familia.
Este Jubileo bíblico proclamó
para ofrecer descanso, libertad y perdón.
El jubileo que viene de Cristo
tiene otras intensidades y otras profundidades. El antiguo se mueve más en la
materialidad, el nuevo es el jubileo del Espíritu y en el Espíritu.
Hoy en día,
El año jubilar es un año privilegiado
en el que los cristianos podemos obtener el perdón de los pecados con algunas
condiciones.
Jubileo: tiempo de gracia que
Dios nos regala, tiempo de misericordia, tiempo de gozo, tiempo de alegría
porque el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres. Es,
fundamentalmente, un ejercicio de acción de gracias a Dios por todo lo que hace
por nosotros.
Aparte del año jubilar mundial,
Como es un tiempo de gracia,
sagrado para los cristianos,
Haremos un breve comentario de
los jubileos de dos de las tres ciudades españolas que lo poseen:
Santiago de Compostela.
Que goza de jubileo cada vez que
el día de Santiago cae en domingo. El jubileo de Santiago es denominado
“Xacobeo”.
Aquí, ganar el Jubileo o el
Xacobeo, es peregrinar hasta a Santiago de Compostela a través del denominado
“Camino de Santiago”. Este camino es el que siguió el apóstol Santiago
predicando hasta llegar a la ciudad que lleva su nombre.
Se debe entrar a
Se remarca mucho el sentido del
peregrinaje, ya que durante el mismo se favorece la reflexión.
El próximo año de Xacobeo será
el 2010.
Caravaca de
Desde el principio ha habido un
reconocimiento oficial, por parte de
En el año 1981, con motivo de la celebración del 750 aniversario de la
existencia de la tradicional aparición de
El año 1998 S.S. el Papa Juan Pablo II concedió al Santuario, con motivo de la
devoción a
El primero se celebró el 2003. Este hecho marcó una nueva época en el devenir
de la devoción a
El próximo año jubilar será al
2010.
L´Alfàs del Pi
Nuestro pueblo de l’Alfàs del Pi
es también un privilegiado de tener concedido el Jubileo. Pero con una
característica muy especial: L’Alfàs del Pi gozará de la alegría y la gracia
del jubileo todos los años durante los días 7, 8 y 9 de noviembre.
Transcribimos el escrito que se
encuentra en el archivo parroquial enviado al Vaticano por el sacerdote de
l’Alfàs del Pi, Pascual Baldó y Orozco, solicitando el jubileo.

La contestación
de la Santa Sede no se hizo esperar y, en tan solo cuatro días después, D.
Pascual Baldó recibió el permiso del Papa Pío IX:

Este
año celebraremos el 150 aniversario de la concesión de la gracia jubilar.
¿Cómo
ganar el Jubileo?
En resumen podemos decir que, para recibir la
gracia de la indulgencia del jubileo alfasino, se tienen que cumplir:
Visitar
Orar delante del Santísimo Sacramento del altar que se encuentra
expuesto para adoración por
Asistir a
El Trisagio es un acto religioso maravilloso y solemne al Santísimo Sacramento que
se celebra en los tres días de jubileo, el 7, 8 y 9 de Noviembre. Se entrelazan
oraciones y cánticos “a capella” de alabanza a
En primer lugar se hace una oración a Dios
Padre y se canta el primer cántico que se repetirá 9 veces (haciendo referencia
a les 9 clases de ángeles, como son los arcángeles, querubines, serafines,
potestades, ...) entrelazándose con oraciones del
público a una voz. Transcribimos el cántico:
“Santo,
Santo, Santo. Señor Dios de los Ejércitos
llenos están los cielos y la tierra,
de vuestra gloria, de vuestra gloria”
Oración del público a una voz:
“Gloria
al Padre, gloria al hijo, Gloria al Espíritu Santo”
Y vuelve a repetirse el cántico.
Como podemos observar se
entrelaza cántico con oración: El cántico comienza con “Santo” y acaba con
“Gloria” y la oración comienza con “Gloria” y acaba con “Santo”.
En segundo lugar se hace la oración al Hijo (a
Jesucristo) y se canta el segundo cántico que ahora comenzará con “Gloria”:
“Gloria
al Padre, (bis)
gloria al Hijo, (bis)
gloria al Espíritu Santo, (bis)
Santo”
La
oración del público que comenzará por “Santo”:
“Santo,
Santo, Santo, Señor Dios de los Ejércitos,
llenos están los cielos y la tierra de tu gloria”
Y
vuelve a repetirse el cántico 7 veces entrelazándose con la oración del
público.
En tercer lugar se hace la oración al Espíritu
Santo y se vuelve a cantar el primer cántico de la misma manera.
El segundo día, el primer
cántico (la oración a Dios Padre) empezaría por “Gloria”.
El
tercer día el primer cántico (la oración a Dios Padre) empezaría por “Santo”.
Los tres cánticos tienen la
misma letra, pero, van cambiando la entonación, es decir la música del cántico.
Al
acabar los cánticos de alabanza el sacerdote realiza una homilía.
El acto religioso del Trisagio
acaba con la alabanza al Santísimo Sacramento con incienso.
Realmente arrepentidos, confesarse.
Recibir
Como hemos dicho, ganar el
jubileo significa el perdón de todos los pecados, la indulgencia plenaria o
perdón de las penas y un torrente de gracias y bendiciones, pero, no ganaremos
el jubileo si no desterramos de nosotros la injusticia y nos llenamos de
misericordia hacia el prójimo, no ganaremos la indulgencia si no aprendemos a
ser indulgentes.
Deseamos que vuestro corazón siga
lleno de perdones y misericordias, que el número de indulgencias que recibirás
esté en proporción directa con la cantidad de “indulgencias” que ofreces.
Podemos decir que “bienaventurados los
misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia. Bienaventurados los
indulgentes, porque ellos obtendrán indulgencia”.
HIMNO JUBILAR
Cristo, Cristo hoy y
siempre será el Señor
El Hijo de Dios, el Salvador. Eterno es su amor.
¡Oh, Señor! Tu perdón nos das, ¡gran jubileo para Alfaz!.
Fuente sin límites de gracia, ternura y misericordia.
¡Oh, Señor! Pronto ven, en ti solo la esperanza está.
Todo el pueblo en solemne trisagio canta tu gloria y santidad.
¡Oh, Señor! Con nosotros estás. Hecho pan nos llamas desde el altar
Abrid las puertas y al Santísimo adorad con verdad.
¡Oh, Señor! Como el pastor para las ovejas,
tu eres para el hombre el Rey celestial, nuestro Padre inmortal.
¡Oh, Señor! Que de ti mi alma no hulla,
sino te ame y bendiga, ¡amén, aleluya!