Santísimo Cristo del Buen Acierto
Imagen reproducida
por el escultor valenciano Dº. Pio Mollar, que llegó a las playas del
Albir el día 9 de diciembre de 1939.
ALFAZ
DEL PI
Datos de interés recogidos en el libro de Actas
de 1930, del Archivo Parroquial.
La fundación de la Parroquia Coadjutorial
(esto es, como ayuda de la Iglesia Parroquial de Polop) tuvo lugar en al año
1784. El Reservado (Sagrario propio) es del 13 de abril de 1784 y del 14 de abril de ese año,
la Pila Bautismal que ha desaparecido.
Desde entonces la denominación de la
parroquia era “La Iglesia de Alfaz de Polop”, como consta desde entonces hasta
la Partida Bautismal del 29 de Mayo de 1873, donde aparece por última vez,
siendo entonces Coadjutor el Cura Vicente Ortuño.
La siguiente partida bautismal se
dice “en la Iglesia de Alfaz” y
“en le Iglesia de Alfaz del Pino”, denominaciones que se usan indistintamente
hasta la partida de bautismo del niño ROQUE DEVESA
MOLLA, donde se dice expresamente “Alfaz
del Pí” el 6
de Junio de 1881.
La Primera Partida donde se dice “Iglesia
Parroquial” corresponde a Vicente Muñoz y
Pérez, el 6 de Enero de 1882, siendo Vicario D. Vicente Zaragozí. La 1º
Partida donde se dice “Iglesia
Parroquial de San José" corresponde
a Antonio Sala Orts, el 16 de Enero de
1292, siendo coadjutor D. Juan Tortosa.
El 17 de Junio de 1894, tome Posesión como
coadjutor O, Salvador Aznar, natural de Potrias, el cual es nombrado Cura Ecónomo
por primera vez en nuestra historia parroquial, al ser erigida PARROQUIA DE ENTRADA la de San José de
Alfaz de! Pí, que antes era
AYUDA de la Parroquia de S. Pedro Apóstol de
Polop, edicto del Arzobispo de Valencia
Doctor. D. Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteras, cuyo decreto se
encuentra en el libro 7º, Folio
252 Vto. y 253, de este Archivo parroquial. El 1 de
noviembre de 1903, el cura D. Salvador Aznar es nombrado Cura Párroco, en
propiedad, hasta su muerte, que ocurrió en esta
Parroquia el 23 de noviembre de 1921. La fecha pues de la Creación de esta
Iglesia como Parroquia de ENTRADA fue
el 24 de Febrero de 1902.
Inscripciones
de las tres campanas:
LA MAS
PEQUEÑA: “Dulce Corazón de María”
Mayorales
2004 de 40 Kilos
PEQUEÑA: Soy para ALFAS de Polop del año
1822
FRANCISCO
DE ASIS (De 6 arrobas)
MEDIANA: Santísimo Cristo del Buen Acierto
ALFAZ
DEL PI del año l886 (de 10 arrobas)
GRANDE: Sen José, Patrono de la Iglesia Universal
Titular de
Alfaz del Pí del año 1886 (de 15 arrobas)
Hemos de aclarar que estas campanas no son
las que actualmente suenan en nuestro campanario, ya que se la fraticida
contienda del año 36, excepto la Mediana que actualmente se conserva y con la
que se anunció el fin de la guerra.
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Las raíces bíblicas del Jubileo (El Año Sabático
y el Año Jubilar)
Jubileo procede del término latino
iubilaeus, que a su vez viene de iubilum, que significa gozo, alegría desbordante. El iubilaeus es, por tanto, un acontecimiento
gozoso. Esta palabra latina fue utilizada por San Jerónimo para traducir un
término hebreo, que se pronunciaba de forma muy parecida, pero que tenía un
significado muy diferente. La palabra en cuestión es yobel. El yobel era el cuerno
de carnero que se hacía sonar al comienzo de ciertas fiestas, y muy
especialmente al comienzo del año jubilar, hasta el punto de que este año
acabó llamándose así por su relación con el instrumento que anunciaba su
comienzo. A San Jerónimo debió parecerle que esta celebración era
verdaderamente un motivo de alegría y por ello no dudó en traducir tan
libremente aquel término hebreo, que además tenía la ventaja de reproducir
bastante fielmente el sonido del término original. Así pues, de yobel se pasó a
iubiulaeus, de donde viene nuestra palabra jubileo.
Los
antiguos israelitas poseían dos leyes
que están en el origen de la institución del Jubileo: la del año sabático y la del año jubilar.
Aunque
existen diferencias notables entre ellas, el espíritu de ambas leyes es
básicamente el mismo.
Para
entenderlas bien es necesario tener en cuenta lo que significaba entonces el
sábado.
Según
el relato de la creación que encontramos al comienzo del libro del Génesis,
Dios creó el mundo en seis días y el séptimo día descansó. Desde entonces, el
hombre debe imitar a Dios, guardando un día de descanso cada siete días.
La intención de este relato es
promover la celebración del sábado, y por ello en el decálogo se invita a todos
a observarlo con estas palabras: "Acuérdate del sábado para santificarlo.
Durante seis días trabajarás y harás todas tus faenas. Pero el séptimo es día
de descanso en honor del Señor tu Dios. No harás en él trabajo alguno, ni tú,
ni tus hijos, ni tus siervos, ni tu ganado, ni el forastero que reside contigo.
Porque en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo lo que
contienen, y el séptimo día descansó. Por ello bendijo el Señor el día del
sábado y lo declaró santo" (Ex 20,8-11).
El
sábado introducía en el tiempo lineal una pausa profundamente humanizadora, que
permitía al ser humano reponer fuerzas, hacerse consciente de su vida sobre la
tierra y celebrar la vida. El Hombre es mas que su obra.
El "año sabático" se celebraba cada siete años,
es decir, era el sábado de una semana de años. En él los israelitas recuperaban
sus propiedades, liberaban a los esclavos hebreos y dejaban descansar la
tierra.
Por su parte, el "año jubilar" se celebraba al cumplirse
siete semanas de años, (7.7=49)y en él no sólo se
dejaba descansar la tierra y se liberaba a los esclavos, sino que los
israelitas recuperaban la propiedad vendida, especialmente las tierras.
El común denominador de Ambas celebraciones, comportan
un marcado carácter social. Aunque
la motivación es casi siempre religiosa, las consecuencias apuntan siempre
hacia una distribución más justa de la riqueza y hacia la libertad como valor
supremo. A nosotros nos interesa descubrir la semilla de justicia y libertad
que encierran, y para ello es necesario que las situemos en el contexto en que
surgieron, y que no perdamos de vista que se trata de una legislación nacida en
una cultura agraria de hace más de dos mil quinientos años.
LA LEY SOBRE EL JUBILEO
(La
ley sobre el año jubilar se encuentra en Lv 25). La celebración del año jubilar
se hace coincidir con el "Día de la expiación", una fiesta litúrgica
en la que Dios otorgaba su perdón al pueblo (Lv 25,8-9). Después de una
declaración de intenciones, se enuncia la ley básica, que dice así:
"En el año jubilar cada uno recobrará sus
propiedades" (Lv 25,13). Esta ley básica se aplica sobre todo a las
tierras vendidas, pero vale también para cualquier otro tipo de propiedad.
En
la normativa se contemplan tres situaciones, que señalan las etapas de un
progresivo empobrecimiento: a) la de
aquellos que han tenido que vender sus tierras; b) la de quienes se han
empobrecido a causa de los préstamos; y c) la de aquellos que han tenido que
venderse como esclavos.
La devolución de la tierra
La ley del jubileo establece una
norma revolucionaria:
en el año jubilar cada familia recupera su propiedad ancestral, y con ella la
posibilidad de comenzar de nuevo (Lv 25,25-28).
En
una sociedad agraria la posesión de la tierra era algo muy importante. Quien la
posee es la familia, y puede decirse que no hay verdadera familia sin tierras.
La tierra era la posesión más codiciada, porque es el principal medio de
producción, y también porque confiere honor.
"Las
tierras no se podrán vender a perpetuidad y sin limitación, porque la tierra es
mía y vosotros sois emigrantes y huéspedes en mi propiedad. Por tanto, en todo
el territorio que ocupáis, mantendréis la posibilidad de rescatar las
tierras." (Lv 25,23-24). En contra
de lo que se pensaba entonces, el propietario último de la tierra no es el rey
o el terrateniente, sino el mismo Dios, y era Él quien garantizaba su
redistribución periódica. Los israelitas poseen la tierra en usufructo, no en
propiedad.
El perdón de las deudas
El
perdón de las deudas es el tema central del "Código Deuteronómico".
El enunciado básico de la ley es este: "Cada siete años perdonarás las
deudas. Este perdón consistirá en lo siguiente: todo acreedor perdonará a su
prójimo lo que le haya prestado; dejará de reclamárselo a su prójimo o a su
hermano, porque ha sido proclamada la remisión en honor del Señor" (Dt
15,1-2). El objetivo de esta norma era favorecer a los más necesitados y
erradicar la pobreza: "Así no habrá pobres entre los tuyos, pues el Señor
te bendecirá generosamente en la tierra que el Señor tu Dios te va a dar en
herencia para que la poseas" (Dt 15,4). Y aunque esto no sea posible, los
israelitas deben hacer todo lo posible por favorecer a los indigentes:
"Nunca faltarán pobres en la tierra. Por eso te ordeno: Sé generoso con tu
hermano, con el indigente y con el pobre de tu tierra" (Dt 15,11).
Lo
mismo que en la ley anterior, la norma vale para los israelitas, no para los extranjeros. Es una norma
de solidaridad nacional.
La liberación de los esclavos
"Si
un hermano tuyo se empobrece y se vende a ti... estará a tu servicio hasta el
año jubilar. Entonces saldrá libre de tu casa él y sus hijos. Volverá a su
familia y recobrará de nuevo la
propiedad de sus padres, porque son siervos míos; yo los saqué de Egipto, y
no deben ser vendidos como esclavos. No lo tratarás con dureza, sino que
temerás a tu Dios" (Lv 25,39-43). La
verdadera libertad supone recobrar la tierra del cultivo, la
"propiedad de sus padres".
Una libertad sin autonomía económica
no es tal, y por eso en el año jubilar, junto con la libertad, deben
recuperarse las tierras.
EL "AÑO DE GRACIA" DEL SEÑOR
El
pasaje en que aparece más claramente la relación entre el proyecto de Jesús y
el "año de gracia del Señor" anunciado por ellos es la presentación de
Jesús en la sinagoga de Nazaret (Lc 4,16-30).
La
escena es conocida. Jesús va a Nazaret y un sábado asiste a la reunión
sinagoga. En ella le piden que lea un pasaje del profeta Isaías, y después de
hacerlo añade un comentario breve, que desencadena en sus oyentes diversas
reacciones. El pasaje que ahora nos interesa recordar es este:
"Le entregaron el libro del
profeta Isaías y, al desenrollarlo, encontró el pasaje donde está escrito:
El espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres; me ha enviado
a proclamar la liberación a los cautivos y dar vista a los ciegos, a libertar a
los oprimidos y a proclamar un año de gracia del Señor. Después enrolló el
libro, se lo dio al ayudante y se sentó. Todos los que estaban en la sinagoga
tenían sus ojos clavados en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido ante
vosotros el pasaje de la Escritura que acabáis de escuchar" (Lc 4,17-21).
Al
colocar al comienzo de la actividad de Jesús este episodio Lucas ha querido
ofrecer a sus lectores una clave importante para entender la actividad de Jesús
narrada en su evangelio, y también la vida de las primeras comunidades
cristianas que cuenta en el libro de los Hechos de los Apóstoles. El proyecto
de Jesús, que se despliega en ambos libros es, en última instancia, la
realización plena del "año de gracia del Señor", que es buena noticia
para los pobres, y trae la liberación y el perdón para todos.
EL JUBILEO PROCLAMADO Y REALIZADO POR JESÚS
El
mismo Jesús entendió su actuación como el cumplimiento del año de gracia para
los pobres, que había anunciado Isaías.: "Id y contad a Juan lo que habéis
visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los
sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la buena
noticia; y dichoso el que no encuentre en mí motivo de tropiezo" (Lc
7,22-23; Mt 11,4-6).
Las
bienaventuranzas revelan esta buena noticia anunciada a los pobres.:
"Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que
ahora tenéis hambre, porque Dios os saciará. Dichosos los que ahora lloráis,
porque reiréis" (Lc 6,20-21).
Jesús
comparó varias veces este Reinado de
Dios a un banquete, al que están invitados, sobre todo, aquellos que no pueden
devolver la invitación: "Cuando des una comida o una cena, no invites a
tus amigos, hermanos, parientes o vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te
inviten a ti, y con ello quedes ya pagado. Más bien, cuando des un banquete,
invita a los pobres, a los lisiados y a los ciegos. ¡Dichoso tú si no pueden
pagarte! Recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten" (Lc
14,12-14).
Hay
otras palabras de Jesús que evocan el espíritu del jubileo. Son aquellas que
hablan del perdón de las deudas, o de prestar sin esperar nada a cambio. Estas
palabras pertenecen a los más genuino de su
predicación. El perdón de las deudas aparece en el Padrenuestro y en la
parábola del siervo despiadado (Mt 18,23-35).: "Siervo malvado, yo te perdoné aquella
deuda entera, porque me lo suplicaste. ¿No debías haber tenido compasión de tu
compañero, como yo la tuve de ti?" (Mt 18,32-33).
El
Padrenuestro, es una oración impregnada profundamente del espíritu jubilar.
El perdón de las deudas
está relacionado con el perdón de los pecados.
A
la mujer "pecadora" que lava los pies a Jesús en casa de Simón, lo
mismo que al paralítico, a quien sus amigos y parientes descuelgan desde el
techo, Jesús les dice: "Tus pecados han sido perdonados" (Lc 7,48; Mc
2,5). La consecuencia de este perdón conduce es la reintegración social, de
modo que no sólo las palabras de Jesús, sino también su actuación, participa
del espíritu del jubileo. Si leemos el evangelio desde esta perspectiva,
descubriremos que Jesús se relaciona constantemente con personas marginadas, y
que el encuentro con él les trae la liberación.
Las
comidas de Jesús con los pecadores y sus exorcismos son dos comportamientos muy
representativos de su actividad, en los que aparece este proyecto liberador de
Jesús.
CELEBRAR EL JUBILEO HOY
Hemos
querido adentrarnos en las raíces del jubileo para entender un poco mejor cuál
es el sentido del año jubilar, y poder así celebrarlo mejor.
La
raíz más honda del jubileo cristiano se encuentra en la predicación y en la
vida de Jesús. El "año de gracia del Señor", en el que se ofrece el
perdón y la liberación a todos. Esta forma de entender el jubileo debe inspirar
nuestra forma de celebrarlo.
La celebración del Jubileo no puede reducirse a un
calendario de actividades cada 50 años.
Una peregrinación puede convertirse fácilmente en una forma
más de turismo y de consumo.
La celebración del Jubileo no puede reducirse tampoco a una
serie de actos litúrgicos.
La celebración no puede mirar sólo hacia el pasado, haciendo
una memoria agradecida. Esto es muy importante, pero no es suficiente. La
celebración del Jubileo debe mirar también hacia el futuro, y no sólo en clave
de celebración, sino también en clave de compromiso.
El Jubileo del Cristo del Buen Acierto celebra el gran
acontecimiento de la encarnación de Jesucristo. Sin embargo, esta celebración
no será plena, si los cristianos no colocamos junto a la "persona de
Jesús", el "proyecto de Jesús". Es decir, vivir, pensar, obrar,
querer y sentir como Él.
La celebración del año jubilar debe traducirse, entre los
cristianos, en una defensa y promoción de la justicia social.
El jubileo del que habla la Biblia está determinado por el
tipo de sociedad en que nació. Los israelitas, Isaías y Jesús vivían en una sociedad
agraria, determinada por una mentalidad localista. Nosotros vivimos en una
cultura dominada por la globalización. La celebración del Jubileo debe hacerse
presente en estos nuevos ámbitos, promoviendo un comercio justo, una economía
que ponga al hombre por encima del crecimiento, y un reparto más justo de la
riqueza entre los pueblos. Todo ello, ha de verse plasmado entre los Alfasinos,
en frutos de hermandad, solidaridad, convivencia pacífica y un desarrollo de
los más necesitados.
Tendríamos que aclarar en un primer momento
que el patrono del pueblo es San José y
titular de la Iglesia, desde su creación como Parroquia desde el año 1784.
El origen de las fiestas al Stmo Cristo del
Buen Acierto data del 10 de Noviembre de 1855, día en el que el pueblo entero
se trasladó a la playa de Albir, siendo trasladada le imagen del Cristo
procesionalmente a esta Iglesia. Dos años mas tarde D. Pascual Baldó, Sacerdote
de Alfaz, que había heredado la imagen del Cristo del Sr. Ferrándiz, del que
era su confesor, y la había legado a su pueblo natal, solicitó al Papa pío IX
la gracia de un Jubileo anual de cuarenta horas a fin de fomentar la devoción
de aquellos fieles. Esta solicitud se conserva en nuestro Archivo Parroquial y
la traducción del Breve de Su Santidad concediendo tal petición. La fecha de la
solicitud corresponde al 6 de Junio de 1857. Y la fecha de concesión al 10 de
julio de 1857. Por el interés de ambas transcribimos aquí su contenido:
Beatísimo Padre
Pascual Baldó, Pbro., natural de Alfaz de Polop, Diócesis de
Valencia, postrado a los pies de V. B. humildemente expone: que a sus expensas
se ha colocado en la Iglesia de dicho pueblo en una capilla construida al
efecto un hermoso Crucifijo con la invocación del Buen Acierto y con el fin de
fomentar mas y más la devoción de aquellos fieles, ruega con la mas profunda
sumisión a V. S. se digne conceder la gracia de un jubileo anual de cuarenta horas, que podrá
tener lugar en los tres días anteriores a la dedicación de la Iglesia del
Salvador, y en el mismo día de dicha dedicación, y además . indulgencia
plenaria a los que visiten dicha Capilla el día de la Exaltación de la Stma.
Cruz, y el en que se celebra la solemnidad de la preciosísima Sangre del Señor,
a quien pido dilate y haga de día en día más próspero el Pontificado de V. S.
Valencia del Cid
en España, 6 de Junio 1857. Beatmo. P.
A L. P.P. de V. S.
Esos tres días anteriores a la dedicación
de la Iglesia del Salvador son el 7, 8 Y 9 de Noviembre, día de la Dedicación
de la Basílica de Letrán, en la actualidad (El nombre de Letrán va unido al
tratado del 11 de febrero de 1929, mediante el cual se establece el estatuto
civil de la Santa Sede, firmado entre Mussolini y Pio XI). La contestación de
Roma es la siguiente:
Breve de S.S. Pio Papa Nono
A
todos los files en Cristo que las presentes letras vieren, Salud y Apostólica
Bendición, para el aumento de la Religión de los fieles y Salvación de las almas
que apetecen con piadosa Caridad gozar los celestes tesoros de la Iglesia, a
todos y a cada uno de los fieles en Cristo de entre ambos sexos que
verdaderamente contritos y confesos y alimentados con la Sagrada Comunión, que
visitaren devotamente la Iglesia parroquial del pueblo vulgarmente llamado
Alfas de Polop, perteneciente a la Diócesis de Valencia y en ella establecida
la capilla del Ssmo. Cristo del Buen Acierto en los días festivos de la
Exaltación de la Sta. Cruz y preciosísima Sangre de N.S.J. desde las primeras
vistas hasta el ocaso del sol en cada uno de los dichos días de cada año y allí
elevaren sus preces (orasen) con la concordia de los príncipes cristianos,
extirpación de la herejía y Exaltación de la Santa Madre Iglesia, e hicieron todo
esto en cualquiera de los dos referidos días: les concedemos Indulgencia
Plenaria y remisión de todos sus pecados a todos los fieles en Cristo que
verdaderamente arrepentidos, confesados y comulgados devotamente que visitaren
y oraren en la forma arriba dicha por algún tiempo y asistieren a la Estación
de las Cuarenta horas que se han de celebrar en dicha Iglesia de Alfaz con
licencias de ordinario una vez al año en los tres días continuos sin contar las
horas procedentes de las noches inmediatas a la fiesta de la Dedicación del
Salvador pudiendo ganar dicha indulgencia plenaria Ad Modum Jubilei en cualquier día de los de Cuarenta Horas,
eligiendo cada uno a su voluntad el día que mejor le pareciere de dichas
Cuarenta Horas.
Dado
en Roma bajo el anillo del Pescador, el 10 de julio de 1857.Y de nuestro
Pontificado el Duodécimo.
Por
especial orden de su Santidad: El Cardenal Machi, y de orden de este J. B.
Brancolini Castellani, lo rubrica
El primer centenario de la Iglesia se celebró
el año 1884 siendo Cura Coadjutor D. Vicente Zaragozí.
BREVE HISTORIA DE LA IMAGEN DEL STMO. CRISTO DEL BUEN ACIERTO
La imagen de
talla en madera y de una altura
aproximada de dos metros, cuyo escultor
se desconoce.
En una de las revueltas con caracteres
revolucionarios, una de las turbas
se dirigieron al Convento del Remedio de Valencia y
después de destruir e incendiar altares e imágenes
cebaron sus iras y odio en una de las más veneradas del pueblo
valenciano: el Stmo. Cristo del Consuelo. Estando a punto
de ser destruida ésta, acertó a pasar por
aquel lugar un noble caballero de piadosos sentimientos
cuyo corazón no podía ver el sacrilegio que iban a
cometer aquellos malhechores; les propuso la venta de la imagen y que la
llevasen a casa.
Conformados con la cantidad ofrecida fue
llevada la imagen a la casa del Sr. Ferrándiz. Este Señor, guardó en el oratorio privado de su casa este rico tesoro y en sus últimos momentos
legó la talla a su confesor, Don Pascual Baldó, hijo de Alfaz del Pí, quien la donó a su Pueblo.
Ultimados los detalles del traslado, se
fijó la fecha de salida de Valencia en la Barca de D. Jerónimo Bellido Orozco, vecino de Alfaz del Pí.
El Rvdo. Sr. Vicario Francisco Javier
Gonzáles, celoso sacerdote que regentaba le feligresía desde el 16 de
septiembre de 1855 y las autoridades
subieron en una lancha pudieron ver de cerca la Imagen. Era el 9 de
noviembre de 1855 cuando llegó la barca al embarcadero de Albir. Al día
siguiente se trasladó todo el pueblo con cruz alzada a la playa siendo
traslada procesionalmente esta imagen a la Iglesia. El 29 de septiembre de 1936
fue destruida la venerada imagen. Rodeando
con una maroma el cuerpo del Cristo, y con la ayuda de una mula, fue destrozada
y arrastrada a la plaza donde fue pasto de las llamas. Algunos devotos,
pudieron rescatar algunos pedazos que hoy guardancomo un verdadero tersoro.
Algunos otros, forman parte del actual Cristo, como el dedo gordo del pié derecho.
El día 9 de
diciembre de 1939 entraba otra vez por el embarcadero de Albir una segunda
imagen del Stmo. Cristo del Buen Acierto,
esta vez talla magníficamente lograda por el ilustre imaginero Pio
Mollar, que es la que actualmente se venera en este pueblo.
Ciudades
españolas donde ganar el Jubileo
Santiago de Compostela. Que se gana cada vez que el dia de Santiago cae en domingo. El
Jubileo de Santiago es nombrado como
“Xacobeo”.
Caravaca
de la Cruz.
Alfaz del Pí
Como ganar el Jubileo en Alfaz del Pí
Visitar
la Iglesia Parroquial y la Capilla dedicada al Santísimo Cristo del Buen
Acierto dentro del periodo del Jubileo.
Orar por
la Sta. Madre Iglesia, Las Intenciones y la Persona del Santo Padre, delante
del Santísimo Sacramento Expuesto.
Recibir el Sacramernto de la Confesión.
Recibir la Santa Comunión.
En el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios
y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad Infinita, y
porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido,
también me pesa, porque podeis castigarme con las penas del Infierno, Ayudado
de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y
cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.
ORACIÓN
PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS
Señor
Jesús, entregado a la muerte por nosotros, te pedimos nos concedas un corazón
semejante al tuyo, y la gracia que te pedimos en esta novena si es para mayor
gloria de Dios, por tu devoción y el bien de mi alma. Amen
O esta otra:
Pacientísimo
Dios mío: Yo adoro vuestro amantísimo Corazón, en compañía de vuestra santísima
Madre y de todos los ángeles y santos, especialmente de los que han sido más
devotos de vuestra Pasión; y os suplico me concedáis por los dolores que por mí
padecisteis, la gracia que os pido en esta Novena, si ha de ser para gloria
vuestra y bien de mi alma.
¡OH,
santísima Madre de Dios! Alcanzadme el amor de vuestro divino Hijo para amarle,
imitarle y seguirle en esta vida y gozar de El en el Cielo. Amén.
Rezar a continuación la oración
del día que corresponda
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por la punzante corona de espinas que atormentó vuestra divina cabeza,
os suplico me concedáis el perdón de todos mis pecados de pensamiento, y me
fortalezcáis con vuestra gracia para que toda mi mente os ame y os glorifique.
Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por la dolorosísima flagelación que quisisteis padecer en todo vuestro
santísimo cuerpo para expiar mis pecados, os suplico me concedáis la gracia de
no ofenderos más con mi cuerpo, sino que sepa hacer de él templo vivo del
Espíritu Santo. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por la profunda y dolorosa llaga de vuestro hombro, marcada con la
cruz de mis pecados, os suplico me concedáis la gracia de abrazar con fe y amor
la cruz de cada día, para expiar mis propios desvíos y los de toda la humanidad
pecadora. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por las heridas y abundante sangre que derramasteis por vuestras
rodillas, al caer tres veces en el camino del Calvario, os suplico me concedáis
la gracia de levantarme siempre de mis caídas y recaídas en el pecado, haciendo
una buena confesión y esforzándome en vivir en vuestra gracia y amistad. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por la profunda llaga de vuestra mano izquierda y por el acerbo dolor
que padecisteis al ser clavada en la Cruz, os suplico me perdonéis todo cuanto
os ofendí con mis manos, y me concedáis la gracia de emplearlas en obras de
caridad y en hacer todo lo que es bueno y recto ante vuestros ojos. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por la dolorosísima llaga de vuestra mano derecha y por el tormento
que sufristeis al ser clavada en la Cruz, os suplico me perdonéis todos mis
pecados de omisión, todo el bien que dejé de hacer por pereza o respetos
humanos, y me concedáis la gracia de hacer todo el bien posible a los demás,
para imitaros a Vos. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo de ha
Victoria: Por las profundas llagas y abundante sangre que manaron vuestros pies
divinos, al ser clavados en la Cruz, os suplico me perdonéis todo cuanto os
ofendí caminando por caminos de error y de pecado, y me concedáis la gracia de
no separarme en adelante del sendero recto de vuestra Santísima Voluntad. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por vuestra dolorosísima agonía en la Cruz y por el desamparo en que
os dejó vuestro Padre Celestial en aquella hora suprema, os pido la gracia de
una santa muerte, acompañado por Vos y por vuestra Madre santísima y Madre
nuestra, mereciendo por vuestros méritos infinitos y por su intercesión
maternal, morar para siempre en el Cielo. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Santísimo Cristo del Buen
Acierto: Por la profunda lanzada con que fue atravesado vuestro costado y
Sagrado Corazón, después de morir en ha Cruz, y por ha fuente de sangre y agua
que brotó de esa bendita llaga, os suplico lavéis mi alma, mi cuerpo, mi vida y
todo mi ser, y me revistáis del hombre nuevo, a vuestra imagen y semejanza,
para que pueda amaros y serviros fielmente toda mi vida, buscando vuestra mayor
gloria y la salvación de mi alma. Amén.
Pedir las gracias que
se deseen alcanzar con esta novena.
Canto de las “Cinco Llagas “(Al finalizar cada una, un Padre Nuestro y un Gloria)
Yo te
adoro
OH
Santísima Llaga
del pie izquierdo de Jesús
Y os
pido Señor por ella
Que me
perdonéis
No, no
más pecar
No , no mas pecar Dios mío,
No, no
más pecar mi Dios.
(Padre
Nuestro y un Gloria)
Yo te
adoro
OH
Santísima Llaga
del pie derecho de Jesús
Y os
pido Señor por ella
Que me
perdonéis
No, no
más pecar
No , no mas pecar Dios mío,
No, no
más pecar mi Dios.
(Padre
Nuestro y un Gloria)
Yo te
adoro
OH
Santísima Llaga
De la
mano izquierda de Jesús
Y os
pido Señor por ella
Que me
perdonéis
No, no
más pecar
No , no mas pecar Dios mío,
No, no
más pecar mi Dios.
(Padre
Nuestro y un Gloria)
Yo te
adoro
OH
Santísima Llaga
De la
mano derecha de Jesús
Y os
pido Señor por ella
Que me
perdonéis
No, no
más pecar
No , no mas pecar Dios mío,
No, no
más pecar mi Dios.
(Padre
Nuestro y un Gloria)
Yo te
adoro
OH
Santísima Llaga
del costado de Jesús
Y os
pido Señor por ella
Que me
perdonéis
No, no
más pecar
No , no mas pecar Dios mío,
No, no
más pecar mi Dios.
(Padre
Nuestro y un Gloria)
Una Estrofa de los Gozos.
Gozos
al Stmo. Cristo del Buen Acierto
(Cristo Santo del Acierto
ser nuestro Padre Inmortal)
En este inmenso
desierto
de peligros sin igual,
Cristo
Santo del Acierto.
sed nuestro Padre inmortal,
Cuando
este pueblo escogiste
por vuestra santa morada,
para Alfaz. afortunada,
las puertas del cielo abriste,
pues sus almas redimiste
con caridad sin igual.
Cuantos a
Vos acudieron
implorando vuestra
gracia,
salieron de la desgracia
y su consuelo tuvieron,
sus pecados redimieron
con la salud corporal.
Pestes,
guerras y sequías
desde el cielo conjuraste
y los males alejaste
dándonos serenos
días,
devolviste alegrías
perdidas con tanto mal.
Vos
calmáis las tempestades,
los peligros alejáis,
Vos de los
rayos libráis,
sanáis las enfermedades.
Vos
libráis almas cautivas
y el cielo dais por igual.
Con
solicitud y anhelo,
cual padre más cariñoso,
nos dais el santo reposo
que el alma busca en el suelo,
guíanos pues, hasta el cielo,
nuestra patria celestial.
Ya que en
Vos. la salvación
del mundo está, Santo, Santo,
os cantan con dulce canto
los ángeles de Sión,
míranos con compasión
cuando pisemos tu
umbral.
ORACIÓN FINAL PARA
TODOS LOS DÍAS
Señor,
Dios nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por
medio de tu Hijo muerto en la Cruz; concédenos, te rogamos, a quienes hemos
conocido este misterio en la tierra alcanzar en el cielo, los premios de la
Redención. Por J.N.S. Amén.
Bendición
Podeis
ir en Paz – Demos Gracias a Dios