

22 DE
MAYO: SANTA RITA DE CASIA, religiosa (+ 1457)
Santa Rita nació en 1381 junto a Casia, su segunda patria, en la hermosa
Umbría, tierra de Santos: Benito, Escolástica, Francisco, Clara,... Santa Rita pasó
por todos los estados de vida: casada, viuda y religiosa. Por otra parte, pocos
santos han gozado de tanta devoción como Santa Rita, Abogada de los imposibles.
Su pasión favorita era meditar la Pasión de Jesús. Fue una niña precoz, inclinada a las cosas de
Dios, que sabía leer en las criaturas los mensajes del Creador. Sentía desde
niña una fuerte inclinación a la vida religiosa. Fue un modelo extraordinario
de esposa, de madre, de viuda y de monja.
Por conveniencias familiares se casa con Pablo Fernando, de su aldea natal.
Fue un verdadero martirio, pues Pablo era caprichoso y violento. Rita acepta su
papel: callar, sufrir, rezar. Su bondad y paciencia logra la conversión de su
esposo. Nacen dos gemelos que les llenan de alegría. A la paz sigue la
tragedia. Su esposo cae asesinado, como secuela de su antigua vida. Rita
perdona y eso mismo inculca a sus hijos. Y sucede ahora una escena
incomprensible desde un punto de vista natural. Al ver que no puede conseguir
que abandonen la idea de venganza, pide al Señor se los lleve, por evitar un
nuevo crimen, y el Señor atiende su súplica.
Matrimonio
Sus padres, sin haber
aprendido a leer o escribir, enseñaron a Rita desde niña todo acerca de Jesús,
la Virgen María y los más conocidos santos. Rita, al igual que Santa Catalina
de Siena nunca fue a la escuela a aprender a escribir o a leer. Santa Catalina
le fue dada la gracia de leer milagrosamente por nuestro Señor Jesucristo, para
santa Rita su único libro era el Crucifijo.
Después de veinte años de
matrimonio y oración por parte de Rita, el esposo se convirtió, le pidió perdón
y le prometió cambiar su forma de ser. Rita perdona y el deja su antigua vida
de pecado y pasaba el tiempo con Rita en los caminos de Dios. Esto no duró
mucho, porque mientras su esposo se había reformado, no fue así con sus
antiguos amigos y enemigos. Una noche Paolo no fue a la casa. Rita sabía que algo había ocurrido. Al día
siguiente, lo encontraron asesinado.
Su pena fue aumentada
cuando sus dos hijos, que ya eran mayores, juraron vengar la muerte de su
padre. Las súplicas no lograban disuadirlos. Fue entonces que Santa Rita,
comprendiendo que mas vale salvar el alma que vivir
mucho tiempo, rogó al Señor que salvara las almas de sus dos hijos y que tomara
sus vidas antes de que se perdieran para la eternidad. Los dos padecieron una
enfermedad fatal. Antes de morir lograron perdonar a los asesinos de su padre.
Rita estuvo convencida de que ellos estaban con su padre en el cielo.
Vienen ahora años difíciles. Su soledad, sus lágrimas, sus oraciones. Intenta
ahora cumplir el deseo de su infancia; ser religiosa. Tres veces desea entrar
en las Agustinas de Casia, y las tres veces es rechazada. Por fin, con un
prodigio, se le aparecen San Juan Bautista, San Agustín y San Nicolás de
Tolentino y en volandas es introducida en el monasterio. Es admitida, hace la
profesión ese mismo año de 1417, y allí pasa 40 años, sólo para Dios. La Priora
le manda regar un sarmiento seco. Rita cumple la orden rigurosamente durante
varios meses y el sarmiento reverdece. Y cuentan los testigos que aún vive la
parra milagrosa.
Jesús no ahorra a las almas escogidas la prueba del amor por el dolor.
Rita, como Francisco de Asís, se ve sellada con uno de los estigmas de la
Pasión: una espina muy dolorosa en la frente.
Amor a la Pasión de Cristo
Rita meditaba muchas horas
en la Pasión de Cristo, meditaba en los insultos, los rechazos, las
ingratitudes que sufrió en su camino al Calvario. Durante la Cuaresma del año
1443 fue a Casia un predicador llamado Santiago de Monte Brandone, quién dio un
sermón sobre la Pasión de Nuestro Señor que tocó tanto a Rita que a su retorno
al monasterio le pidió fervientemente al Señor ser participe de sus
sufrimientos en la Cruz. Recibió las estigmas y las
marcas de la Corona de Espinas en su cabeza. A la mayoría de los santos que han
recibido este don transmiten una fragancia celestial. Las llagas de Santa Rita,
sin embargo no fue así, el olor era a podrido, por lo que debía alejarse de la
gente. Por 15 años vivió sola, lejos de sus hermanas monjas.
Cuando estaba en el lecho
de muerte, le pidió al Señor que le diera una señal para saber que sus hijos
estaban en el cielo. A mediados de invierno recibió una rosa del jardín cerca
de su casa en Roccaporena.
Los últimos años de su
vida fueron de expiación. Una enfermedad grave y dolorosa la tuvo inmóvil sobre
su cama de paja durante cuatro años. Su cuerpo se consumía con paz y confianza
en Dios. La hora de su muerte nos la relatan también llena de deliciosos
prodigios. En el jardín del convento nacen una rosa en
pleno invierno. Al morir, la celda se ilumina y las campanas tañen solas a
gloria. Su cuerpo sigue incorrupto. Cuando Rita murió, la llaga de su frente
resplandecía en su rostro. Era el año 1457. León XIII la canonizó el 1900.
La abejas
Parecía que desde el
primer momento de su nacimiento Dios tenía designios especiales para Rita.
Según una tradición, desde que era bebé, mientras dormía en una cesta, abejas
blancas se agrupaban sobre su boca, depositando en ella la dulce miel sin
hacerle daño y sin que la niña llorara para alertar a sus padres. Uno de los
campesinos, viendo lo que ocurría trató de dispersar las abejas con su brazo
herido. Su brazo se sano inmediatamente.
Después de 200 años de la
muerte de Santa Rita, algo extraño ocurrió en el monasterio de Casia. Las
abejas blancas surgían de las paredes del monasterio durante Semana Santa de
cada año y permanecían hasta la fiesta de Santa Rita, el 22 de Mayo, cuando
retornaban a la inactividad hasta la Semana Santa del próximo año. El Papa
Urbano VIII, sabiendo lo de las misteriosas abejas pidió que una de ellas le
fuera llevada a Roma. Después de un cuidadoso examen, le ató un hilo de seda y
la dejó libre. Esta se descubrió mas tarde en su nido en el monasterio de
Casia, a 138 kilómetros de distancia. Los huecos en la pared, donde las abejas
tradicionalmente permanecen hasta el siguiente año, pueden ser vistos
claramente por los peregrinos que llegan hoy al Monasterio.
Las Rosas de Santa Rita
Durante la enfermedad, a
petición suya, le presentaron algunas rosas que habían brotado de manera
prodigiosa en el frío invierno en su huertito de Roccaporena. Ella las aceptó
sonriente como don de Dios.
NOVENA A SANTA RITA DE CASIA
EXHORTACIÓN para los devotos que deseen hacer con fruto esta
novena.
El perfecto modo de venerar a los Santos es imitar sus virtudes; La
devoción a los Santos debe ser verdadera, interior, activa y permanente, es
decir, que imitemos su amor a Dios, su caridad con el prójimo, su penitencia,
su humildad, su fe, su religión, su justicia y su celo. Tal es el modo de
conseguir la misericordia del Señor, la protección de sus siervos, la remisión
de las culpas y la santificación de nuestras almas. Delante de alguna imagen de
Santa Rita,; hecha la señal de la cruz y dicho el acto
de contrición, se dará comienzo la novena que comprenden desde el día 14 de
mayo hasta el 22 de mayo. En nuestro Pueblo de Alfaz del Pí, existe un cuadro
de la Sta, que se entroniza iluminado por Velones que el nutrido grupo de
Señoras. Aquí se recoge la Novena cuyo origen se pierde en los tiempos y que asombrosamente, tiene unas marcadas referencias constantes al E. Santo y
a los Ángeles, enumerando cada día de la novena las diferentes Jerarquías
Angelicales.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío, Jesucristo,
Dios y hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío
por ser Vos quien sois, Bondad Infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido.
También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Gloriosísima Santa Rita, sagrada
protectora de imposibles. Remedio de afligidos y astro brillante en el cielo de
la Iglesia para conducir a los mortales al seguro puerto de salvación. Consolad
a los mortales que vivimos en este valle de lágrimas, y alumbrad nuestras almas
haciéndolas conocer lo caduco de los bienes temporales y lo inestimable de los
eternos. Y por la preciosísima sangre de Jesús, y la Inmaculada Concepción de
María, su Santísima Madre, manifestad en nosotros la virtud, poder y gracia
que os comunicó el mismo Cristo, haciendo que nuestros corazones se retiren de
todo aquello que aleja de Dios, o no
lleva a Dios, para que así lleguemos seguros al cielo, para lo cual nacimos,
vivimos y debemos morir. Y también os suplicamos nos alcancéis el especial
favor que deseamos lograr y os pedimos en esta novena, si es para mayor gloria
de Dios y bien de nuestras almas. Amén.
Ahora
levantando el corazón a Dios con el mayor fervor posible, pedirá cada uno el
favor particular que desee conseguir en esta novena por intercesión de la
Santa.
DÍA
PRIMERO
Santos Ángeles de
Dios, protectores de los hombres, que
recibisteis en vuestro coro a la coronada Esposa de Jesucristo, Santa Rita de
Casia. Ángel por su pureza. Os suplicamos que presentéis sus merecimientos ante el trono de la Divina Misericordia, para
que por ellos y vuestra intercesión consigamos el dolor por mis pecados, y la
gracia particular que pido en esta novena, deseando no apartarme en nada de la
voluntad de Dios.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DIA
SEGUNDO
Sagrados
Arcángeles empleados en anunciar a los hombres
las empresas más altas con la Divina Providencia, recibid en vuestro Coro a la
sagrada y milagrosa protectora Santa Rita, que anunció con palabras y obras al
mundo, la gran empresa de perdonar y amar más a los enemigos, porque así lo
aprendió Santa Rita, de su Maestro en la Cruz, que pidió por los que le
insultaban y despreciaban. Sagrados Arcángeles, presentadle el corazón de nuestra
Santa, para que por sus méritos infunda en el mío un verdadero amor a todos mis
enemigos y me conceda el favor particular que pido en esta novena para gloria
suya y provecho de mi alma. Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DÍA TERCERO
Sublimes principados
en quienes resplandece como principal divisa la unión de Dios, recibid en
vuestro coro a la coronada esposa de Jesús, Santa Rita, que ejercitando las
virtudes, logró con Dios una estrecha unión en espíritu: Presentad al Señor las
ansias que tenía de unirse con Dios. Por
ellas y vuestra intercesión, alcance yo vivir unido con Dios en perfecta
caridad, y el favor que pido y deseo en esta novena; Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DÍA
CUARTO
Elevadas Potestades que
tenéis subyugados los espíritus malignos, recibid en vuestro coro a la coronada esposa de Jesús,
Santa Rita, a cuyo poder cedieron los demonios innumerables veces, dejando
libres, con solo oír su nombre a los que poseían y atormentaban; Presentad ante
el Trono de la Divina Misericordia, los merecimientos de esta nuestra amada
Santa, y por ellos libradnos del poder de las tinieblas, alcanzando del Señor
que brille siempre en nuestras almas la luz de la divina gracia y consigamos el
favor particular que pedimos en esta novena para su mayor honra y gloria. Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DIA QUINTO
Prodigiosísimas virtudes, en quienes principalmente resplandece la de hacer
milagros, manifestando el divino poder; Recibid en vuestro divino coro a la
coronada esposa de Jesús, Santa Rita, quien también en su vida realizó el milagro
más hermoso, vivir las virtudes teologales de la fe, la esperanza y el amor. Alcanzadnos
por su intercesión, una vida orientada por las Virtudes Teologales y que logre
por premio la eterna, y el fervor particular que pedimos en esta novena,
resignados en su santísima voluntad. Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DÍA SEXTO
Prodigiosísimas dominaciones,
que gobernáis a los espíritus superiores, rindiendo a todos ellos a la divina Majestad;
recibid en vuestro coro a la prodigiosa abogada de imposibles Santa Rita, quien
dominó sobre sus propios afectos, hasta
conseguir el querer solamente lo que Dios quería haciendo solo la voluntad divina:
pedidle para nosotros que dominando nuestros afectos, aspiremos a las cosas
eternas, y el favor particular que pedimos en esta novena,.
Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DÍA
SÉPTIMO
Elevadísimos tronos
en que descansa su Majestad, Recibid en vuestro coro a la coronada esposa del
mismo Señor, Santa Rita, cuyo corazón, fue el trono de Nuestro Señor
Jesucristo. Presentarle este corazón y
pedirle que al nuestro, con su heridas, arroje de sí,
todos los deseos de las cosas de la tierra que no nos llevan a Dios, y el fervor,
el temor, la fortaleza de ánimo para lograr que nuestro corazón, sea trono de
su Majestad. Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DIA
OCTAVO
Querubines, Espíritus
excelsos en quienes se admira la plenitud de ciencia que reflejáis de Dios, recibid
en vuestro coro a la coronada esposa de la sabiduría encarnada Santa Rita, quien
supo descubrir en las cosas creadas, la huella de su creador, presentadle su
corazón y alcanzamos
por sus méritos, la verdadera sabiduría de subordinar lo temporal a lo eterno,
y la gracia particular que esperamos lograr en esta novena. Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
DIA
NOVENO
Amados Serafines que
vivís inflamados de amor, recibid entre vosotros a la coronada esposa de
Cristo. Santa Rita, Ella, quien con amor ardiente, supo transformar lo caduco
en eterno. Lo terreno en trasunto divino. Presentad a la Trinidad, su corazón inflamado
de amor, y alcanzadnos
un destello en nuestros corazones y así,
aprendamos a quemar toda bagatela, hojarasca que oculta el rostro de la
Misericordia., y
consiga el favor particular que deseamos en esta novena a
mayor gloria de Dios y el bien de nuestras almas. Amén.
(Ahora se rezarán tres Padrenuestros y
tres Ave Marías con Gloria al Padre).
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Amadísimo Jesús, cuyo cuerpo fue herido y
atormentado por
nuestras culpas. La voluntad del Padre dispuso que tu cabeza fuera coronada de
espinas, y te dignaste regalar una de ellas a tu escogida Hija Santa Rita,
marcándola con esa señal, así era reconocida como esposa tuya, concededme Señor
por su intercesión y por la sangre que brotó de tu frente, que mi alma se
limpie y purifique de las espinas de tantos pecados, indiferencias, egoísmos, y
desamores que traspasaron tu cuerpo y
que al contemplar tu dolor, traspasó el corazón de tu Madre. Y así, pueda un
día entrar al banquete de mi Señor, preparado desde toda la eternidad. Allá, contemplándote
en compañía de los Ángeles y los Santos, goce y alabe con tu coronada esposa,
mi protectora y abogada, Santa Rita.
GOZOS
Te
Saludo Rita esposa,
Que
entre espinas de dolor
naciste fragante rosa
De
Cristo, divino amor.
Pues
de Dios sois estimada,
De
imposibles Protectora,
Sed,
vos nuestra intercesora
Rita
bienaventurada.
Vuestro
nacimiento y nombre
Por
un ángel fue advertido,
Porque
antes de haber nacido
Ya
vuestra grandeza asombra;
Y
pues tanto a Dios agrada
Vuestro nombre le
enamora.
Sed, vos, nuestra intercesora,
Rita bienaventurada.
El día que os bautizaron
De vuestra boca advirtieron,
Que abejas blancas salieron
Donde un enjambre formaron:
En él se mira Cifrada
La dulzura que atesora.
Sed, vos, nuestra intercesora
Rita bienaventurada.
Padeciste con paciencia
Consintiendo el matrimonio
Pues que vuestro desposorio
Con Jesús tenéis tratado;
Y pues por obedecer
Mucha virtud se atesora.
Sed, vos, nuestra intercesora
Rita bienaventurada.
Cuando faltó vuestro esposo
y
dos hijos se os murieron,
Las ansias os renacieron
Del estado religioso
De Agustino en la morada
Queréis ser habitadora,
Sed, vos, nuestra intercesora
Rita bienaventurada.
Aunque por viuda os negaron
Aquel hábito divino,
Juan,
Nicolás y
Agustino
En
el convento os entraron
Era
imposible la entrada,
Mas por vos Dios la mejora
Sed
vos nuestra intercesora
Rita
bienaventurada.
Vuestro
adorado Jesús os señaló
Con
agrado
Dándoos
su cuerpo sagrado
Con
lo que os alimentáis
y en premio a vuestra abstinencia
Os
prepara una corona.
Sed,
vos, nuestra intercesora
Rita
bienaventurada.
Con
una de sus espinas
Os
señaló vuestro esposo
Jesús
divino y glorioso
la que en la frente os hería
Y
vos, con suma alegría
la bendecís sin demora.
Se,
vos, nuestra intercesora
Rita
bienaventurada.
Consuelo
en vuestras piedades
Encuentran
los corazones
En
tristeza y aflicciones,
En
partos y enfermedades;
Su
intención mira lograda
Quien
os invoca y adora.
Sed,
vos, nuestra intercesora
Rita bienaventurada.
Pues
de Dios sois estimada,
De
imposibles protectora,
Sed
vos nuestra intercesora
Rita
bienaventurada.
V. Señalaste Señor a tu
sierva Rita.
R. Con el sello de tu
caridad y pasión.
ORACIÓN
Dios
y señor, que a la bienaventurada Rita, te dignaste dar gracia, que habiéndote
imitado con el amor a los enemigos, y que en su corazón y frente llevase las
señale e tu caridad y pasión; te rogamos nos concedas por su intercesión y
méritos, Amar a nuestros enemigos, y con la espina de compunción y dolor,
contemplar perpetuamente los dolores de tu pasión santísima, que vives y reinas
por todos los siglos. Amén.
CANTO
A Sta. RITA
Del alto espíritu Santo
Nos dé la gracia cumplida
A la Reina de los cielos
Para que la oración diga
De Santa Rita de Casia
Que fue de Dios escogida
Con ayunos y oraciones
y
también con disciplina
Intentaron el casarla
y
la Santa no quería
y
la casaron sus padres
Más por fuerza que por fía
Pasaba muchos trabajos
Con el hombre que tenía
El cielo le dio dos hijos
Con gusto los recibía
Le mataron el marido
y la Santa quedó viuda
Del
cielo vino un aviso
Pues
el Señor le decía
Que
la muerte de su esposo
Sus
hijos la vengarían
y se puso en oración
Pues
al Señor le decía
Lleva
mis hijos al cielo
Antes
que haya una desdicha
Al
cielo se los llevó
El
redentor de la vida
Monja
se quiso poner
De
religión Agustina
Las
monjas la despreciaron
Porque
fue casada y viuda
Se
salía del convento
Muy
triste y muy afligida
y encontró a San Nicolás
San
Agustín y Bautista
Los
santos la consolaron
Diciendo
a la hermosa Rita
En
el convento entrarás
y allí acabarás tus días
En
el convento la entraron
Muy
triste y muy afligida
y la bajaron al coro
Todas
las monjas se admiran
Dinos
Rita quién te ha entrado
y ella humilde respondía
La voluntad del Señor
La de su madre Mana
De la frente le salía
Una penetrante espina
De la pasión del Señor
La cual mucho padecía
Veinticinco años vivió
La gloriosa Santa Rita
Monja de San Agustín
y
allí acabó sus días
Es abogada de partos
y
de enfermos medicina
y
también de encarcelados
y
a los marineros guía
Día 22 de Mayo
Cada año en su santo día
Se levanta del sepulcro
Mientras le cantan las vísperas
Vos que sois tan pura y Santa
Sed vos nuestra intercesora
y
así rogadle al Señor
Que nos dé la eterna gloria
Amén.